Bárbara Cabrera denuncia el lamentable estado de la Casa de la Cultura del Cruce de Arinaga

Reclama una inspección técnica y reparaciones urgentes o, en su defecto, la inmediata actualización y nueva licitación del centro cultural
Bárbara Cabrera denuncia el lamentable estado que presenta la Casa de la Cultura del Cruce de Arinaga y reclama al Ayuntamiento de Agüimes una actuación inmediata para garantizar la conservación y seguridad del inmueble.
Las fotografías del edificio muestran grietas, desprendimientos del revestimiento, desconchones, piezas exteriores deterioradas y elementos de carpintería y accesos necesitados de mantenimiento. Aunque estas imágenes no permiten determinar por sí solas la existencia de daños estructurales, sí evidencian un deterioro que requiere una inspección técnica y una respuesta municipal urgente.
“No podemos mantener abierto o sin una intervención adecuada un edificio público que presenta este nivel de deterioro. El Ayuntamiento debe inspeccionarlo, reparar los desperfectos y garantizar plenamente la seguridad de las personas usuarias”, señala Cabrera.
La representante nacionalista recuerda que la construcción del nuevo Centro Cultural del Cruce de Arinaga se licitó en 2021, mediante el expediente 2021/9208T, con un valor estimado superior a los 7,1 millones de euros. Los diferentes lotes fueron adjudicados el 30 de diciembre de ese mismo año y se anunció un plazo aproximado de ejecución de doce meses.
Sin embargo, casi cinco años después, el nuevo centro cultural continúa sin ejecutarse. Además, en noviembre de 2023 se inició, a petición del contratista, un expediente para estudiar la resolución del contrato de redacción del proyecto y dirección de obra.
Cabrera solicita al Gobierno municipal que aclare qué contratos han sido definitivamente resueltos, las fechas y causas de dichas resoluciones, las cantidades económicas comprometidas y los pasos administrativos necesarios para recuperar el proyecto.
“El Cruce de Arinaga no puede quedarse atrapado entre un edificio deteriorado y una obra nueva que nunca comienza. Si el Ayuntamiento no va a ejecutar próximamente el nuevo centro cultural, tiene la obligación de reparar y conservar las instalaciones actuales”, sostiene.
Por ello, reclama dos actuaciones prioritarias: una inspección técnica inmediata del inmueble y la ejecución de las reparaciones necesarias o, si el proyecto definitivo es sustituirlo, la actualización y nueva licitación de las obras con presupuesto, financiación y calendario verificables.
“El Cruce de Arinaga supera los 16.000 habitantes y necesita unas instalaciones culturales modernas, accesibles y seguras. No pedimos otro anuncio; exigimos una decisión, un calendario y una solución”, concluye Bárbara Cabrera.










