Canarias aprueba la Ley de Autoridad del Profesorado para proteger a los docentes frente a agresiones y conflictos en las aulas
El Parlamento autonómico da luz verde a una norma que reconoce al profesorado como autoridad pública y contempla asistencia jurídica y psicológica gratuita. Coalición Canaria, PP, ASG, AHI y Vox votaron a favor, mientras PSOE y Nueva Canarias se abstuvieron.
El Parlamento de Canarias ha aprobado definitivamente este miércoles, 21 de octubre de 2026, la nueva Ley de Reconocimiento de la Autoridad del Profesorado, una iniciativa legislativa que pretende reforzar la protección de los docentes, mejorar la convivencia escolar y proporcionar mayores garantías jurídicas ante situaciones de agresión, amenazas o conflictos relacionados con el ejercicio de su profesión.
La norma salió adelante con el respaldo de los grupos que sustentan al Gobierno de Canarias —Coalición Canaria, Partido Popular, Agrupación Socialista Gomera y Agrupación Herreña Independiente—, además de Vox. Por su parte, el Partido Socialista y Nueva Canarias-Bloque Canarista optaron por la abstención.
Los profesores tendrán reconocimiento como autoridad pública
Una de las principales novedades de esta legislación es el reconocimiento de la condición de autoridad pública al profesorado en el ejercicio de sus funciones.
Este reconocimiento incorpora la presunción de veracidad de los hechos constatados por los docentes, dentro de los límites y garantías previstos legalmente.
La medida pretende proporcionar mayor seguridad jurídica al personal educativo cuando tenga que intervenir ante situaciones de indisciplina, amenazas, agresiones o alteraciones graves de la convivencia escolar.
No significa que la palabra del profesor sea incuestionable ni que desaparezcan los derechos de defensa del alumnado y de sus familias.
Asistencia jurídica y psicológica gratuita ante agresiones
La nueva ley contempla medidas de protección para los profesionales de la enseñanza que sufran agresiones o situaciones conflictivas derivadas de su actividad.
Entre sus principales disposiciones destacan:
- Reconocimiento del profesorado como autoridad pública.
- Presunción de veracidad en los términos establecidos por la normativa.
- Asistencia jurídica y psicológica gratuita ante agresiones relacionadas con el ejercicio docente.
- Creación de una unidad administrativa especializada en atención, protección y asesoramiento al profesorado.
- Medidas preventivas para mejorar la convivencia y la resolución pacífica de conflictos en los centros educativos.
Estas actuaciones buscan ofrecer una respuesta institucional a los docentes que puedan verse afectados por episodios de violencia, intimidación o acoso.
PSOE y Nueva Canarias se abstienen y reclaman mayores recursos
Aunque la ley obtuvo una amplia mayoría parlamentaria, su aprobación también puso de manifiesto diferencias sobre su alcance y aplicación.
El PSOE cuestionó que varias medidas ya estuvieran recogidas en otras disposiciones y advirtió de posibles problemas de coordinación con la normativa educativa existente.
Nueva Canarias, por su parte, defendió la necesidad de reforzar la autoridad docente, pero reclamó más recursos humanos, menos burocracia y mayores garantías para que la norma pueda aplicarse eficazmente.
Ambas formaciones optaron por la abstención, sin votar en contra del texto.
Por su parte, los grupos favorables destacaron la necesidad de fortalecer el reconocimiento social del profesorado y dotarlo de instrumentos de protección.
El principal reto: que la ley cuente con recursos económicos
Uno de los aspectos que genera debate es la financiación necesaria para desarrollar las nuevas medidas.
La norma ha sido aprobada sin una dotación presupuestaria específica incorporada al texto, por lo que su aplicación práctica exigirá actuaciones administrativas y disponibilidad de recursos.
La creación de una unidad especializada, la prestación de asistencia psicológica y jurídica y el desarrollo de protocolos de protección requerirán una planificación adecuada por parte de la Consejería de Educación.
Una ley que también afecta a los centros educativos de Agüimes y del Sureste
La nueva legislación tendrá incidencia en los centros docentes no universitarios sostenidos con fondos públicos de Canarias, incluidos los ubicados en Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana.
Su desarrollo podría proporcionar nuevas herramientas de protección al profesorado de los colegios e institutos de la comarca, especialmente ante conflictos que afecten a la convivencia escolar.
La mejora de la seguridad del personal docente también debe ir acompañada de medidas educativas preventivas, participación de las familias y mecanismos eficaces de mediación.
Proteger al profesorado también significa proteger la educación
El reconocimiento de la autoridad docente abre una nueva etapa en la regulación de la convivencia escolar en Canarias.
Sin embargo, la eficacia de esta legislación no dependerá exclusivamente de su aprobación parlamentaria, sino también de los medios que se destinen a su cumplimiento y de la coordinación entre administraciones educativas, equipos directivos, profesorado y familias.
Canarias dispone ahora de un nuevo marco legal para reforzar la protección de sus docentes. El siguiente paso será convertir las garantías reconocidas por la ley en recursos y actuaciones efectivas dentro de los centros educativos.
RETURCAN.COM — Información contrastada con la sesión parlamentaria del 21 de octubre de 2026, Europa Press, RTVE y documentación del Parlamento de Canarias.










