Moderna y Merck logran resultados prometedores con una terapia personalizada contra el melanoma

El tratamiento experimental, diseñado a partir de las mutaciones del tumor de cada paciente, redujo el riesgo de recaída y metástasis en los estudios realizados
Moderna y Merck —conocida como MSD fuera de Estados Unidos y Canadá— han anunciado nuevos resultados positivos de su terapia personalizada contra el melanoma, la forma más agresiva de cáncer de piel.
El tratamiento, denominado intismeran autogene —V940 o mRNA-4157—, utiliza tecnología de ARN mensajero y se fabrica individualmente después de analizar la composición genética del tumor de cada paciente.
Su objetivo es enseñar al sistema inmunitario a reconocer determinadas mutaciones y atacar las células cancerosas.
La terapia se administra junto con pembrolizumab, comercializado como Keytruda, una inmunoterapia que ayuda al sistema inmunitario a identificar y combatir las células tumorales.
Resultados positivos en fase 3
El ensayo internacional INTerpath-001, de fase 3, evaluó la combinación de intismeran y pembrolizumab frente al uso de pembrolizumab en solitario en pacientes con melanoma cutáneo de alto riesgo, en estadios IIB a IV, cuyo tumor había sido extirpado completamente mediante cirugía.
Las compañías han comunicado que el ensayo alcanzó sus dos objetivos principales: aumentar el tiempo sin reaparición del cáncer y reducir el riesgo de metástasis a distancia.
Además, señalaron que no se detectaron nuevas señales de seguridad.
No obstante, Moderna y Merck todavía deben presentar los datos completos del estudio —incluidos los porcentajes concretos, la supervivencia global y los efectos adversos— en una reunión científica internacional y someterlos a la evaluación de las autoridades reguladoras.
Un 49 % menos de riesgo de recaída en el ensayo anterior
Los resultados de fase 3 refuerzan los obtenidos anteriormente en el ensayo KEYNOTE-942, de fase 2b. Tras cinco años de seguimiento, la combinación redujo un 49 % el riesgo relativo de recaída o fallecimiento y un 59 % el riesgo relativo de metástasis distante o muerte, en comparación con pembrolizumab administrado en solitario.
Estas cifras no significan que el 49 % de los pacientes se haya curado, sino que se produjo una reducción relativa del riesgo entre los dos grupos estudiados.
Una terapia confeccionada para cada paciente
Para preparar el tratamiento se analiza una muestra del tumor y se identifica su huella genética particular. A partir de esa información se fabrica una terapia de ARN mensajero capaz de incluir instrucciones dirigidas contra hasta 34 neoantígenos asociados a las mutaciones del cáncer.
La estrategia representa un avance hacia una oncología más personalizada: en lugar de administrar exactamente el mismo medicamento a todos los pacientes, se diseña una parte del tratamiento a partir de las características específicas de cada tumor.
Un avance relevante, pero todavía experimental
Los resultados abren una vía esperanzadora para reducir las recaídas después de la cirugía en pacientes con melanoma de alto riesgo. Sin embargo, el tratamiento continúa siendo experimental y no puede considerarse todavía una cura ni una terapia disponible de manera generalizada.
Los próximos pasos serán conocer los resultados completos, su efecto sobre la supervivencia global, el perfil detallado de seguridad y las decisiones que adopten las agencias reguladoras.
Si los datos se confirman y el tratamiento obtiene autorización, podría convertirse en una de las primeras terapias personalizadas de ARN mensajero incorporadas a la práctica oncológica.
Fuentes: Moderna, resultados de fase 3 · Merck/MSD, seguimiento de cinco años · Registro del ensayo INTerpath-001










