Opinión. Canarias no es una colonia: Clavijo planta cara al Estado en la crisis del Hantavirus
Canarias ha sobrevivido una vez más a la prepotencia del Estado. La crisis generada con motivo del Hantavirus y la llegada impuesta por el Estado del buque MV Hondius al puerto de Granadilla, al que inicialmente iba a permitir el atraque del mismo y gracias a la intervención del presidente Fernando Clavijo el buque no atraco, sino que inicialmente se fondeo en la rada del puerto.
El anómalo y desleal comportamiento de la Ministra de Sanidad se produce muchos días antes, desde el principio de la semana, cuando el presidente Clavijo se encontraba en Bruselas.
Enterándose éste por la prensa de lo que pretendía realizar la OMS y el Ministerio de Sanidad dirigiendo un buque que tenía enfermos o contagiados de Hantavirus hacia Canarias, ante la negativa de Cabo Verde y de Senegal y Marruecos de prestar auxilio al buque para la repatriación de los pasajeros.
Solo pudieron repatriar, desde Praia, dos personas positivas y con síntomas a sus lugares de origen. Manteniendo la Ministra un total ocultismo con el Gobierno de Canarias en relación al riesgo de lo que podía suponer la presencia de supuestos contagiados en dicho buque y vez de colaborar y coordinarse con el Gobierno de Canarias.
Enterándose, en Presidente Clavijo, bien de rebote o por la prensa de las decisiones se pensaban adoptar por el Estado, sin contar con la Comunidad Autónoma de Canarias.
Esa falta de diálogo, trasparencia y el ocultismo del Estado y la OMS hasta el último momento, sobre un asunto tan grave, fue lo que genero desconfianza no solo por las autoridades sanitarias de Cabo Verde que impidieron que desde ahí se realizase la logista de traslado de los pasajeros a destino; sino por el Presidente del Gobierno de Canarias y su gobierno, pues todavía, hasta el último momento, el mismo viernes, la Ministra seguía sin pasar un informe por escrito, de lo que ocurría a bordo de dicho barco, más allá de algún tuit.
Ante la negativa de realizar las PCR a los pasajeros antes de desembarcarlos y debido a los incumplimientos producidos y por responsabilidad, con el recuerdo de la deficiente gestión que realizo el Estado sobre el COVID-19, estuvo más que justificada la negativa de Clavijo de que el barco atracase en el puerto de Granadilla.
Al final y por el afán de colaboración del Sr Clavijo con el Estado se llegó al acuerdo de que el barco podía fondear en la rada portuaria, no atracar.
No obstante, la Ministra de Sanidad obligó a firmar a la propia Directora General de Marina Mercante, en el último momento y de forma precipitada, una Resolución a las 01 horas y 12 minutos de la madrugada del domingo día 10 de mayo, de asistencia al buque que es impresentable en sus términos.
Se firmo por tanto el mismo día en que empezaba el operativo de repatriación, lo que prueba el nivel de improvisación del Estado español y de la OMS.
Y digo impresentable porque, para una situación de emergencia sanitaria como la que nos ocupa, no tiene una fundamentación clara y adecuada.
Su fundamentación jurídica es escasa e insuficiente, realizada en el último momento, con premura, prueba de ello es que se firmó electrónicamente a las 01 horas y 12 minutos, es decir de madrugada. En ella, no se hace referencia a ningún convenio ni acuerdo internacional, ni siquiera a legislación apropiada de la Union europea, más aun cuando se trata de una Resolución para justificar el fondeo del buque en Granadilla -con posibles contagiados por un virus de alta letalidad, aunque su tasa de contagio sea baja- para la repatriación de pasajeros de múltiples países; se fundamenta, entre otras cuestiones, en el artículo 141 de la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público, que regula el deber de colaboración entre las Administraciones Publicas españolas, pero no para justificar ese fondeo y la asistencia al pasaje para la coordinación y colaboración internacional con el fin de su repatriación.
En ella se utilizan términos como “imponer la acogida del buque MV Hondius en el puerto de Granadilla…//… ya sea mediante fondeo o mediante atraque”. Imponer ¿a quién? al Gobierno de Canarias.
Una palabra, que, utilizada en 2026, con un Estado constitucionalmente descentralizado en Autonomías, con competencias propias, demuestra un “tufillo” centralista, colonial, de quien piensa “aquí estoy yo”, propio de un Estado autoritario, déspota, que no cree en la democracia, en el respeto institucional, de una España articulada en Autonomías y la constitución.
El presidente Clavijo, como presidente responsable, preocupado, pensando en todo momento en la salud de la población, lo único que solicitó a la Ministra y al Presidente Sánchez, desde el primer día, fue lo mínimo que se despacha en estos momentos: dialogo, coordinación e informes técnicos adecuados; frente a eso se encontró con el silencio, la falta de transparencia, el ocultismo e incluso, ahora sabemos, que la mentira.
Mentira, pues sabemos ahora que la Ministra de Sanidad sabía que a bordo había al menos una persona con síntomas y lo oculto, actuando así de forma negligente, poco responsable y desleal con el Gobierno de Canarias y con los canarios a los que se nos trató de menores de edad. Y por eso el Presidente Clavijo le comunico al Presidente de la Autoridad Portuaria, de forma justificada, que no dejase atracar el barco.
Ahora la Ministra y el Gobierno central, como en Fuenteovejuna: “todos a una”, recurren al tópico de que “todo fue un éxito”, que “la operación de desembarco y repatriación fue un éxito”, a pesar de todos los errores que se han cometido frente a un virus peligroso por su alta mortalidad. Y cuando algo se cuestiona se cuestiona ponen por delante a la OMS como responsable del operativo.
Canarias históricamente ha sido tierra de acogida, solidaria, y los canarios personas generosas y francas. Por eso nos duele más que nos engañen y nos pretendan maltratar, que nos desprecien.
No nos gusta que nos engañen y nos traten como colonia.
Vivir en un archipiélago jurídicamente reconocido como Ultraperiférico, alejado del continente, no significa que los canarios tengamos que comulgar con ruedas de molino.
Con imposiciones del Estado español que nos ha pretendido aplicar un 155 encubierto y eso que entre los ministros que vinieron a Granadilla a realizarse la foto el domingo estaba el Ministro de origen gran canario Ángel Víctor Torres, que hasta hace solo poco mas de 2 años fue presidente de Canarias, pero se fue a Madrid, tomo posesión de su ministerio y se olvidó de anteponer a Canarias y a los canarios a su partido político, el PSOE y al Gobierno del Estado.
Se olvido de que primero es la lealtad con los canarios y en segundo lugar con su partido político.
Se olvido de su tierra. Siendo cómplice de la ministra de sanidad en sus mentiras, ocultismo y mal hacer.
Se ha olvidado que ya no estamos en el siglo XV o XVI donde Canarias era tierra de conquista.
Nos olvidamos que tampoco es para tanto en los siglos XVIII y XIX cuando un barco se acercaba a las costas canarias con enfermos infecciosos a bordo enarbolaba una bandera amarilla y ese barco era atendido, pero no se le dejaba atracar y descargar al pasaje.
Así que no debe extrañar que se trate al barco como una unidad epidemiológica cerrada alejada de la costa, antes de tener la suficiente información para proteger a la población, en este caso, de canarias.
Afortunadamente ya no estamos en el siglo XVIII, sino en el siglo XXI y hoy podemos atender a los enfermos en centros especializados, pero también podemos saber antes de su desembarco si son sospechosos de padecer enfermedad o no pues disponemos en Canarias de centros que podrían realizar esa PCR.
Así que tampoco hay que tirar cohetes aparentando un éxito con una logística de traslado de los pasajeros a sus países como si todos ellos hubiesen sido trasladados en aviones de España, con todos los errores que han existido, la suerte que ha tenido el mundo y Europa es que el Hantavirus tiene una baja tasa de mortalidad, pues si hubiese sido Ébola u otro virus hemorrágico con una tasa de contagio alta hoy habría una nueva pandemia.
La suerte que tiene Canarias es tener un presidente responsable y serio como Clavijo, solidario, leal, que antepone la defensa de las islas y los canarios a la política barata y que lo único que pide del Estado, de la ministra de Sanidad, es lealtad institucional, seriedad, información y responsabilidad con Canarias y los canarios, en cuestiones tan criticas e importantes como la salud y no vale decir que es un virus con baja tasa de contagiosidad, pues basta solo la posibilidad de que se pueda alguien contagiar y que exista solo un enfermo o un muerto, por su alta letalidad, para que eso suponga la dimisión del político responsable. Que en este país Ministra nadie dimite.
Antonio Vélez Pérez ( Concejal de CC Agüimes)










