POLÍTICA | El alcalde de Guía mantiene el respaldo del gobierno municipal tras su condena por alcoholemia
La situación política en Santa María de Guía vuelve a situarse en el centro del debate público tras conocerse la condena impuesta al alcalde del municipio, Alfredo Gonçalves (PSOE), por un delito contra la seguridad vial.
El regidor fue condenado a 40 días de trabajos en beneficio de la comunidad y a ocho meses de retirada del permiso de conducir, tras reconocer ante la autoridad judicial haber conducido superando ampliamente la tasa máxima permitida de alcohol.
Los hechos ocurrieron en Playa del Inglés, donde el alcalde fue sometido a un control de alcoholemia, arrojando resultados superiores a 0,70 mg/l en aire aspirado, una cifra que triplica prácticamente el límite permitido para conducir.
Pese a la repercusión política y social generada tras conocerse la sentencia, el actual grupo de gobierno municipal mantiene por el momento su respaldo al alcalde.
El ejecutivo local de Guía continúa sustentado por un pacto político integrado por:
PSOE
Partido Popular
Coalición Canaria
Unidos por Gran Canaria
Ahora Guía
Este escenario vuelve a poner sobre la mesa el complejo momento político que atraviesa Gran Canaria, marcado por pactos transversales, reconfiguraciones municipales y alianzas inéditas entre fuerzas políticas tradicionalmente enfrentadas.
La moción de censura que llevó a Alfredo Gonçalves a la alcaldía ya había supuesto uno de los mayores movimientos políticos recientes en el Norte de Gran Canaria, desplazando del gobierno municipal a Juntos por Guía–Nueva Canarias.
Ahora, tras la condena judicial conocida esta semana, el foco político vuelve a situarse sobre la estabilidad del actual pacto de gobierno y sobre el impacto que esta situación podría tener en la imagen institucional del municipio.
El caso de Guía se consolida así como uno de los ejemplos más representativos del nuevo tablero político que vive actualmente Gran Canaria.










