Vecinos de Las Rosas denuncian abandono, vehículos en desuso y un antiguo colegio convertido en un desguace improvisado

Los residentes reclaman al Ayuntamiento de Agüimes una actuación urgente ante la presencia de coches, furgones, una autocaravana y otros vehículos deteriorados, además de residuos y enseres acumulados en distintos puntos del barrio.
Vecinos de Las Rosas, en Agüimes, denuncian lo que consideran una situación prolongada de abandono y falta de mantenimiento en diferentes espacios del núcleo. Las imágenes tomadas en la zona muestran vehículos visiblemente deteriorados, algunos con piezas desmontadas, acumulación de residuos y mobiliario depositado en la vía o sus inmediaciones.
Una de las principales quejas se concentra en el entorno conocido popularmente como el “Museo de Las Rosas”, donde los residentes aseguran que permanecen vehículos en condiciones de aparente abandono ocupando espacios que podrían destinarse al estacionamiento ordinario.


La preocupación vecinal aumenta por la ubicación del lugar, situado en una zona visible para quienes atraviesan diariamente Las Rosas.
Los residentes consideran que la imagen de vehículos deteriorados y espacios sin acondicionar perjudica directamente la estética y la percepción de conservación del barrio.
El antiguo colegio, otro punto de preocupación
Especial atención merece la situación del antiguo colegio de Las Rosas y su entorno, que, según denuncian los vecinos, presenta desde hace tiempo signos evidentes de falta de conservación.
En las fotografías aportadas se observan vehículos y material diverso en zonas próximas al inmueble, entre ellos un vehículo que conserva elementos interiores propios de una ambulancia, además de furgones y otros automóviles en distinto estado de deterioro.
Los vecinos sostienen que determinados espacios vinculados a este antiguo equipamiento estarían siendo utilizados para depositar, almacenar o manipular vehículos.
Por ello reclaman al Ayuntamiento que inspeccione la situación y determine si existe alguna actividad de desguace, reparación o almacenamiento y, en su caso, si cuenta con las correspondientes autorizaciones.
La petición es especialmente relevante al tratarse, según señalan los residentes, de suelo o instalaciones de titularidad municipal, circunstancia que consideran que obliga a la Administración a comprobar su utilización y garantizar unas adecuadas condiciones de seguridad, limpieza y salubridad.

Vehículos abandonados y plazas de aparcamiento ocupadas
Otra de las reclamaciones se refiere a los vehículos que aparentemente llevan largos periodos estacionados sin utilización.
Los vecinos consideran que esta situación resta plazas de aparcamiento a los residentes y deteriora progresivamente la imagen del núcleo.
Por ello solicitan una campaña específica de inspección, identificando aquellos vehículos que puedan encontrarse realmente abandonados y aplicando, cuando legalmente corresponda, el procedimiento administrativo para su retirada.
La legislación permite actuar sobre vehículos que puedan adquirir la consideración de residuo cuando concurran los requisitos establecidos, pero los vecinos insisten en que corresponde a los servicios municipales comprobar cada caso y tramitarlo con todas las garantías.
Limpieza, seguridad e imagen pública
A la presencia de vehículos se suma la acumulación de enseres, restos vegetales y residuos, así como zonas donde resulta evidente la necesidad de mantenimiento.
Los residentes advierten además del posible riesgo asociado a vehículos parcialmente desmontados y espacios con vegetación seca, especialmente durante los meses de verano.
Por todo ello reclaman una actuación coordinada de Policía Local, Servicios Municipales, Medio Ambiente y Urbanismo que permita determinar la situación administrativa de los vehículos, comprobar el uso que se está dando a los terrenos municipales y ordenar la limpieza y recuperación del entorno.
“Las Rosas también forma parte de Agüimes”
La reivindicación vecinal va más allá de una actuación puntual.
Los residentes consideran que Las Rosas necesita un plan de recuperación y mantenimiento estable, con limpieza periódica, control de vehículos abandonados, conservación de los espacios públicos y vigilancia frente al depósito irregular de residuos y enseres.
“No queremos que se venga una vez a retirar cuatro cosas y dentro de unos meses estemos igual”, resumen vecinos de la zona, que reclaman una solución permanente.
Las imágenes hablan por sí solas sobre la necesidad de revisar el entorno. Ahora, señalan los residentes, corresponde al Ayuntamiento determinar responsabilidades, comprobar la legalidad de los usos existentes y actuar allí donde proceda.
Las Rosas reclama atención, mantenimiento y presencia municipal. Porque vivir en un núcleo pequeño no puede significar recibir servicios públicos de segunda categoría.










