AGÜIMES | “Si tu mascota es tuya… ¿por qué comparte su caca con todos?”
Los vecinos de distintos barrios de Agüimes vuelven a denunciar una imagen cada vez más frecuente en calles, aceras y zonas de paso: excrementos de mascotas abandonados sin recoger, generando malos olores, suciedad y un importante problema de convivencia ciudadana.
La mayoría de propietarios cumplen con sus obligaciones y mantienen una actitud ejemplar, pero el comportamiento incívico de una minoría está provocando el enfado vecinal y aumentando la presión para que las administraciones adopten medidas más estrictas.
Más allá de la mala imagen, los expertos advierten de que los excrementos animales abandonados en la vía pública pueden convertirse en un foco de contaminación y salubridad.
La acumulación de heces favorece la aparición de insectos, bacterias y roedores, especialmente en épocas de calor, además de afectar a menores, personas mayores y vecinos con movilidad reducida.
En numerosas ciudades europeas ya se han implantado normas más exigentes para la circulación de mascotas en determinadas zonas urbanas.
Ciudades como París, Barcelona, Madrid o Ámsterdam cuentan con áreas específicas para mascotas, restricciones en zonas monumentales o comerciales y campañas intensivas de limpieza y concienciación ciudadana.
En algunos municipios europeos incluso existen recorridos señalizados, dispensadores obligatorios de bolsas, sanciones económicas elevadas y sistemas de ADN canino para identificar a propietarios reincidentes.
Los vecinos consideran que Agüimes debe avanzar hacia un modelo de convivencia más moderno, limpio y respetuoso, reforzando tanto la educación cívica como la vigilancia en las zonas más afectadas.
“Querer a una mascota también significa respetar al resto de vecinos”, señalan algunos residentes cansados de esquivar excrementos cada mañana.
Porque una calle limpia no depende solo del Ayuntamiento.
También depende de la responsabilidad de cada ciudadano.










