ANÁLISIS | El Sureste de Gran Canaria: de comarca olvidada a referente internacional… pero con nuevos retos de futuro
La Comarca del Sureste de Gran Canaria, formada por Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, ha protagonizado una de las mayores transformaciones sociales, económicas y territoriales de Canarias en las últimas décadas.
Quienes vivieron los años 80 y 90 recuerdan una comarca marcada por el desempleo, la falta de infraestructuras y las dificultades económicas. Hoy, el Sureste se ha convertido en un referente internacional en sostenibilidad, energías renovables, gestión del agua y desarrollo comarcal.
La apuesta conjunta de los tres municipios permitió impulsar algunos de los proyectos más innovadores del Archipiélago:
• parques eólicos capaces de generar energía limpia para miles de familias,
• sistemas pioneros de desalación y reutilización de agua,
• recuperación de espacios agrícolas,
• y un modelo de cooperación institucional que durante años fue ejemplo para otras regiones.
La tradicional Feria del Sureste también se consolidó como símbolo del apoyo al producto local, permitiendo fortalecer la agricultura, la ganadería y la artesanía de la comarca mediante la venta directa.
Además, distintos planes de empleo y recuperación ambiental ayudaron a limpiar barrancos, retirar toneladas de residuos y recuperar zonas degradadas próximas incluso al entorno aeroportuario.
Sin embargo, pese a todos esos avances, la comarca afronta ahora nuevos desafíos que preocupan cada vez más a vecinos y expertos.
Uno de los principales problemas sigue siendo la fuerte dependencia del sector servicios y la necesidad de seguir diversificando la economía mediante innovación, tecnología, economía circular y fortalecimiento del sector primario.
También preocupa el deterioro progresivo de algunos espacios públicos, instalaciones y equipamientos municipales, especialmente en Agüimes, donde muchos vecinos consideran que durante años se ha construido mucho, pero falta más mantenimiento y conservación de lo que ya existe.
“No hace falta construir más por construir; hace falta cuidar y garantizar lo que ya tenemos”, es una reflexión cada vez más presente entre residentes de la comarca.
A ello se suma otra reivindicación histórica del Sureste:
• una gran comisaría comarcal antes de 2031,
• un gran hospital para atender a una población que ronda los 170.000 habitantes,
• y una planificación urgente de accesos y carreteras ante el crecimiento continuo del tráfico en la GC-1 y las conexiones interiores.










