EDITORIAL RETURCAN| La Mancomunidad del Sureste: ¿ha llegado el momento de dar un paso más?

Durante más de tres décadas, la Mancomunidad del Sureste, integrada por Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, ha demostrado que la colaboración entre municipios puede traducirse en una gestión más eficiente de los servicios públicos.
La planificación del ciclo integral del agua, la gestión de las aguas residuales, la recogida de residuos, la protección del medio ambiente y numerosos proyectos de desarrollo sostenible son ejemplos de que la cooperación institucional puede generar importantes beneficios para la ciudadanía.
El crecimiento experimentado por la comarca durante los últimos años invita ahora a plantear una nueva reflexión.
¿Por qué no ampliar el modelo?
Si la cooperación ha dado resultados en materias tan importantes como el agua o los residuos, ¿por qué no estudiar nuevos ámbitos donde compartir recursos pueda mejorar los servicios públicos?
La pregunta no pretende sustituir las competencias municipales, sino analizar si determinadas actuaciones podrían gestionarse de forma conjunta para ganar eficacia y reducir costes.
Entre las posibilidades que podrían estudiarse destacan:
- Un Consorcio Comarcal de Seguridad, reforzando la coordinación entre las policías locales y los servicios de emergencias.
- Un Consorcio de Vivienda Pública, que permita planificar suelo, construir promociones y acceder conjuntamente a financiación autonómica, estatal y europea.
- Una Oficina Técnica Comarcal para grandes proyectos de ingeniería, urbanismo y medio ambiente.
- Una Central de Compras que reduzca el coste de vehículos, maquinaria, combustible, equipamiento y suministros.
- Un Servicio Comarcal de Protección Civil y Emergencias con recursos especializados.
- Un Plan Comarcal de Movilidad, adaptado a una población que cada día se desplaza entre los tres municipios por motivos laborales, educativos y comerciales.
Una comarca que funciona como una ciudad
Aunque administrativamente sean tres municipios, la realidad demuestra que el Sureste funciona cada vez más como un territorio interconectado.
Miles de personas viven en un municipio, trabajan en otro, estudian en un tercero y utilizan diariamente las mismas carreteras, centros comerciales, polígonos industriales y servicios públicos.
Ese crecimiento plantea nuevos desafíos que quizá requieran respuestas también compartidas.
Abrir el debate
La Mancomunidad del Sureste ha sido un referente de cooperación municipal en Canarias. Precisamente por esa trayectoria, quizá haya llegado el momento de abrir un debate sobre cuál debe ser su papel durante las próximas décadas.
No se trata de crear más administración, sino de analizar si compartir recursos puede permitir prestar mejores servicios con un uso más eficiente del dinero público.
El Sureste ha demostrado que la colaboración funciona. La cuestión es si esa experiencia puede extenderse ahora a nuevos ámbitos como la seguridad, la vivienda, la movilidad o la protección civil.
RETURCAN quiere abrir este debate con una pregunta sencilla:
Si la cooperación ha sido un éxito en el agua, los residuos y el medio ambiente, ¿por qué no explorar nuevos modelos de colaboración para afrontar los retos del futuro?
Este artículo forma parte de la línea editorial de RETURCAN y tiene como objetivo abrir el debate sobre posibles fórmulas de cooperación institucional para mejorar los servicios públicos de la comarca.










