Hacienda prevé aplazar VERI*FACTU hasta octubre de 2028 para pymes y autónomos
El Ministerio plantea hacer coincidir las obligaciones pendientes de los sistemas de facturación con la futura obligatoriedad de la factura electrónica para empresarios y profesionales que facturen hasta 8 millones de euros al año
El Ministerio de Hacienda ha anunciado su intención de aplazar hasta octubre de 2028 las obligaciones pendientes de aplicación del Reglamento de sistemas informáticos de facturación, regulado por el Real Decreto 1007/2023 y conocido ampliamente por su vinculación con VERI*FACTU.
La medida supondría un importante cambio de calendario para pymes, autónomos y profesionales, al buscar que la implantación de estas obligaciones coincida con la futura generalización de la factura electrónica.
Según la nota informativa emitida por Hacienda el 5 de octubre, el objetivo es conseguir la máxima convergencia posible entre los sistemas de facturación electrónica y el Reglamento de sistemas informáticos de facturación, tanto desde el punto de vista normativo como técnico. nota-VERIFACTU
Octubre de 2028, la nueva fecha prevista
Hacienda considera conveniente alinear ambos calendarios y, para ello, prevé aplazar las obligaciones pendientes del Real Decreto 1007/2023 hasta octubre de 2028.
Esta fecha se haría coincidir con la obligatoriedad de la factura electrónica para los empresarios y profesionales cuya facturación anual no supere los 8 millones de euros. nota-VERIFACTU
El anuncio supone, por tanto, un mayor margen temporal para que una parte importante del tejido empresarial pueda adaptar sus programas y procedimientos de facturación a las nuevas exigencias.
No obstante, resulta importante señalar que Hacienda habla expresamente de una “previsión de modificación de los plazos” y señala que la alineación deberá ser aprobada. Por ello, el nuevo calendario anunciado debe materializarse normativamente.
Se mantendrán las garantías de los sistemas de facturación
El Ministerio también adelanta que, una vez aprobada la alineación de los calendarios, se abordarán modificaciones destinadas a conseguir una mayor convergencia de los ámbitos de aplicación y de determinados aspectos técnicos de la normativa.
Además, se tendrán en cuenta los futuros requisitos de reporte digital derivados de ViDA.
Hacienda deja claro, sin embargo, que continuarán manteniéndose en términos sustancialmente equivalentes las exigencias relativas a la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación, así como el resto de garantías técnicas previstas actualmente. nota-
Más tiempo para la adaptación
De aprobarse definitivamente el aplazamiento anunciado, 2028 se convertiría en el nuevo horizonte para una parte muy importante de autónomos, profesionales y pequeñas y medianas empresas, evitando que tengan que afrontar en momentos diferentes la adaptación a VERI*FACTU y posteriormente a la factura electrónica obligatoria.
La decisión persigue precisamente que ambos procesos avancen de una manera más coordinada y que las empresas no tengan que realizar sucesivas adaptaciones de sus sistemas de facturación en un periodo relativamente corto.










