La cesta de la compra continúa presionando la economía de las familias canarias

Los alimentos son ligeramente más caros que en el resto de España, mientras la inflación y el coste de la vivienda reducen el poder adquisitivo
La cesta de la compra continúa siendo una de las principales preocupaciones de las familias canarias.
Aunque los datos oficiales no permiten afirmar que Canarias sea la comunidad autónoma con los alimentos más caros de España, el precio de la alimentación, unido al coste de la vivienda, el transporte y los salarios más bajos, está aumentando la presión sobre los hogares del Archipiélago.
Según el Instituto Canario de Estadística, los precios de los alimentos y las bebidas fueron durante 2024 un 1,2% superiores en Canarias a los registrados en el resto de España. La diferencia aumentó respecto a 2023 y confirmó una tendencia ascendente que se mantiene desde 2021.
Esta situación se produce a pesar de que Canarias dispone de un régimen fiscal diferenciado y aplica tipos reducidos del Impuesto General Indirecto Canario a numerosos productos básicos.
El Gobierno autonómico ha anunciado incluso su intención de ampliar el tipo cero del IGIC a productos incluidos en la cesta de la compra para tratar de contener los precios.
La inflación vuelve a crecer en Canarias
La presión sobre las familias se ha intensificado durante los últimos meses. La inflación anual en Canarias alcanzó el 3,4% en junio de 2026, encadenando cuatro meses consecutivos de incrementos desde el 2,1% registrado en febrero.
La tasa canaria se situó además dos décimas por encima de la media española, que fue del 3,2% en junio.
El aumento de los precios afecta especialmente a los hogares con menores ingresos, que destinan una proporción mayor de su presupuesto mensual a la alimentación, la vivienda, la electricidad y el transporte.
La situación resulta especialmente preocupante en Canarias por el nivel de los salarios. Los costes laborales por trabajador continúan entre los más bajos del país, aunque aumentaron durante el primer trimestre de 2026.
Esta diferencia entre ingresos y gastos provoca que cualquier subida en los productos esenciales tenga un impacto mayor sobre la economía familiar.
El transporte y la insularidad también influyen
La lejanía respecto a los principales centros de producción y distribución peninsulares obliga a transportar por vía marítima o aérea buena parte de los productos consumidos en las islas.
El coste del combustible, los fletes marítimos, el almacenamiento, la distribución entre islas y la dependencia del exterior terminan repercutiendo, directa o indirectamente, en el precio final que paga el consumidor.
A estos factores se suma el encarecimiento de la vivienda. El aumento de los alquileres y las dificultades para acceder a una propiedad están absorbiendo una parte creciente de los ingresos de muchas familias, reduciendo el dinero disponible para alimentación, ropa, transporte y otros gastos cotidianos.
Una economía que crece, pero no llega igual a todos
Canarias mantiene indicadores económicos positivos vinculados al turismo, la creación de empleo y el crecimiento de la actividad empresarial.
Sin embargo, este avance no siempre se traduce en una mejora perceptible de la economía doméstica.
Las organizaciones empresariales también han advertido sobre el incremento de los costes de producción, la energía, el transporte y la vivienda, así como sobre la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, que puede terminar afectando al comercio.
La realidad es que llenar el carro de la compra sigue representando un esfuerzo importante para miles de hogares canarios.
No se trata únicamente de determinar si Canarias tiene la cesta más cara de España, sino de analizar cuánto pueden comprar las familias con los ingresos que reciben.
Medidas para aliviar el bolsillo de los ciudadanos
La reducción o eliminación del IGIC de determinados productos básicos puede contribuir a contener los precios, pero difícilmente resolverá por sí sola el problema.
También será necesario reforzar la competencia, mejorar la transparencia en la formación de los precios, apoyar la producción agrícola y ganadera local y revisar los costes asociados al transporte de mercancías.
El acceso a una vivienda asequible y la mejora de los salarios serán igualmente determinantes para recuperar el poder adquisitivo.
La cesta de la compra, junto a la vivienda y los servicios públicos, se perfila así como uno de los grandes asuntos económicos y sociales que marcarán el debate político en Canarias durante los próximos meses y de cara a las elecciones municipales y autonómicas de 2027.










