Las pymes canarias afrontan una doble realidad: cierran pequeños negocios mientras el empleo alcanza cifras récord

La pérdida de microempresas y comercios tradicionales contrasta con el crecimiento del empleo impulsado por los sectores del turismo, la construcción y los servicios.
El tejido empresarial de Canarias atraviesa un momento de contrastes. Mientras cientos de pequeños comercios y microempresas continúan desapareciendo, el mercado laboral registra cifras históricas de afiliación a la Seguridad Social gracias al impulso de sectores como el turismo, la construcción, la sanidad y los servicios.
Según los datos recopilados, el Archipiélago ha perdido cerca de 1.700 microempresas, aquellas que cuentan con entre uno y nueve trabajadores, respecto a los niveles previos a la pandemia.
A ello se suma el cierre continuado de comercios tradicionales, con una media de 200 establecimientos menos cada año, una situación que preocupa especialmente por el impacto sobre el comercio de proximidad y la economía local.
Los informes también reflejan una elevada mortalidad empresarial entre los negocios creados tras la pandemia, situando a Canarias entre las comunidades autónomas con mayor porcentaje de desaparición de nuevas empresas.
Paralelamente, la disolución de sociedades mercantiles ha alcanzado cifras muy elevadas en los últimos ejercicios.
El empleo resiste gracias a los grandes sectores económicos
Pese a esta situación, el empleo mantiene una evolución positiva. Canarias ha alcanzado un récord de 964.931 afiliados a la Seguridad Social, mientras el número de personas desempleadas se ha reducido en más de 8.000 respecto al año anterior.
Este crecimiento se explica, principalmente, por la capacidad de las empresas medianas y grandes para absorber mano de obra en actividades vinculadas al turismo, los servicios, la sanidad y la construcción.
No obstante, determinados sectores continúan registrando ajustes estacionales, especialmente en periodos de menor actividad turística o coincidiendo con el final del curso escolar, afectando a ramas como la hostelería, la educación o las actividades administrativas.
Las principales dificultades
Entre los factores que más preocupan a autónomos y pequeñas empresas destacan:
- La falta de relevo generacional en el comercio tradicional.
- El aumento de los costes de suministros y la inflación.
- La creciente carga administrativa y los costes laborales.
- El impacto económico derivado del absentismo laboral y de la gestión de las bajas médicas.
Un reto para la economía canaria
El futuro de las pymes continúa siendo uno de los principales desafíos económicos de Canarias.
Aunque las cifras de empleo mantienen una evolución positiva, el cierre continuado de pequeños negocios evidencia la necesidad de reforzar medidas de apoyo al comercio de proximidad, favorecer el relevo generacional y mejorar la competitividad de autónomos y microempresas.
La evolución del tejido empresarial durante los próximos meses será determinante para comprobar si el crecimiento del empleo logra consolidarse sin seguir perdiendo una parte esencial del tejido económico que históricamente ha sustentado la actividad comercial de las Islas.









