Los ahogamientos ya causan más muertes que los accidentes de tráfico en Canarias
El Archipiélago contabiliza 778 fallecidos desde 2015 y suma 44 víctimas mortales en lo que va de 2026
Canarias afronta una tragedia silenciosa que cada año se cobra decenas de vidas en playas, piscinas, puertos y charcos.
Los ahogamientos ya provocan en las islas más fallecimientos que los accidentes de tráfico, convirtiéndose en un problema de salud pública que exige mayor prevención, vigilancia y concienciación.
Desde 2015 y hasta agosto de 2026, un total de 778 personas han perdido la vida por ahogamiento en Canarias, mientras que más de 2.143 se han visto afectadas por algún accidente en el medio acuático.
La evolución de los últimos años confirma la gravedad del fenómeno.
En 2023 fallecieron 71 personas; en 2024 fueron 63 y en 2025 se registraron 69 víctimas mortales. En lo que va de 2026, la cifra ya asciende a 44 fallecidos.
Como referencia, los datos de la Dirección General de Tráfico señalan que durante 2025 murieron 53 personas en las carreteras canarias, 16 menos que las víctimas por ahogamiento contabilizadas durante ese mismo ejercicio.
La imprudencia está detrás de ocho de cada diez accidentes
Los análisis realizados por la plataforma Canarias, 1.500 Kilómetros de Costa indican que aproximadamente el 80% de los accidentes acuáticos están relacionados con alguna imprudencia.
Entre las conductas de mayor riesgo se encuentran entrar en el mar con bandera roja, ignorar las alertas por fenómenos costeros, bañarse en zonas sin vigilancia, aproximarse excesivamente a rompientes y acantilados o sobrevalorar la capacidad física para regresar a tierra.
Más de la mitad de las personas fallecidas se introdujeron en el agua pese a encontrarse activo algún aviso por mal estado del mar.
Los expertos diferencian entre el exceso de confianza de quienes creen conocer perfectamente el litoral y el desconocimiento de muchos visitantes sobre las corrientes, el oleaje y los cambios repentinos del mar canario.
Los turistas extranjeros representan aproximadamente siete de cada diez víctimas mortales.
Esta realidad está vinculada, entre otros factores, a la actividad turística durante todo el año y al desconocimiento de las características particulares de las costas del Archipiélago.
Especial preocupación por los menores
El balance de 2026 resulta especialmente preocupante por el número de menores afectados.
Según los datos publicados, este año ya han fallecido seis menores en accidentes acuáticos.
Los especialistas recuerdan que saber nadar o practicar deporte habitualmente no elimina el riesgo.
Una corriente fuerte, el cansancio, el oleaje o una reacción inadecuada pueden convertir un baño aparentemente tranquilo en una emergencia en cuestión de segundos.
Ante esta situación, resulta prioritario reforzar la educación acuática desde edades tempranas, mejorar la información destinada a turistas, ampliar los servicios de vigilancia y asegurar que las advertencias sean visibles y comprensibles en distintos idiomas.
Prevención y responsabilidad
Los servicios de emergencia insisten en respetar siempre las indicaciones de los socorristas, consultar las condiciones del mar antes del baño y evitar entrar al agua cuando exista bandera roja o una alerta por fenómenos costeros.
En caso de observar a una persona en peligro, debe avisarse inmediatamente al 112 y evitar lanzarse al agua sin medios adecuados o preparación específica, ya que una actuación impulsiva puede generar una segunda víctima.
Los datos dejan una conclusión inequívoca: los ahogamientos no son hechos aislados ni inevitables.
Canarias necesita abordar esta siniestralidad con una estrategia estable de prevención, coordinación institucional y formación ciudadana durante los 365 días del año.










