Nueva Canarias intenta cerrar filas tras la salida de Minerva Alonso

La dirección de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) ha tratado de restar importancia a la baja de la consejera del Cabildo de Gran Canaria, Minerva Alonso.
El secretario general de la formación, Luis Campos, aseguró que su salida "no cambia la realidad" del partido, al considerar que la dirigente llevaba cerca de dos años desvinculada de la vida orgánica de la organización.
Campos afirmó que la decisión de Alonso supone únicamente "la constatación de una realidad" que ya se venía produciendo desde hace tiempo.
Según explicó, aunque continuó desarrollando su labor institucional como consejera, dejó de participar en los órganos internos de Nueva Canarias, no asistiendo al último congreso nacional ni formando parte de la nueva dirección surgida de ese proceso.
El líder de NC manifestó su "máximo respeto" por la decisión personal de Minerva Alonso, pero insistió en que la prioridad de la organización es seguir reforzando su proyecto político y su implantación territorial, evitando centrar el debate en las bajas que se producen dentro del partido.
Como muestra de esa estrategia, Campos destacó la incorporación de nuevos afiliados en Gran Canaria y la creación de nuevos comités locales en distintas islas, además de los acuerdos alcanzados con otras formaciones políticas de ámbito municipal de cara a las próximas elecciones.
También defendió que el crecimiento de Nueva Canarias fuera de Gran Canaria ha permitido equilibrar el peso territorial de la organización en el conjunto del Archipiélago.
La salida de Minerva Alonso se suma a otras bajas conocidas en los últimos meses, en un contexto de reestructuración interna del nacionalismo canario.
Mientras la dirección del partido insiste en trasladar un mensaje de estabilidad y crecimiento, el abandono de una de sus figuras más conocidas vuelve a poner el foco en la evolución interna de la formación y en los retos políticos que afronta de cara al próximo ciclo electoral.










