OPINIÓN | El 42,32 % que puede cambiar Agüimes

En las elecciones municipales de 2023, 10.889 vecinos de Agüimes no acudieron a votar. Escuchar también a quienes se quedaron en casa será determinante para construir el futuro del municipio.
En las últimas elecciones municipales, celebradas en 2023, el 42,32 % del electorado de Agüimes no acudió a las urnas. Fueron 10.889 personas las que, por diferentes razones, decidieron no ejercer su derecho al voto.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿por qué tantos ciudadanos se quedaron en casa? ¿Están desencantados? ¿No confían en los partidos? ¿Consideran que su voto no cambia nada? ¿Se sienten olvidados por quienes gobiernan?
Probablemente exista un poco de todo.
Es comprensible que una parte de la ciudadanía haya perdido la confianza. La política ha dejado demasiadas promesas incumplidas, titulares sin resultados y decisiones tomadas lejos de la realidad cotidiana de los barrios.
Pero, aunque la política no siempre genere confianza ni ilusión, continúa siendo la herramienta democrática que tenemos para decidir cómo queremos que se gestione nuestro municipio.
Por eso, el próximo 23 de mayo de 2027, fecha prevista para las elecciones municipales, Agüimes debe acudir masivamente a votar.
No pretendo decirle a nadie a quién debe apoyar. Mi mensaje es más sencillo: vota por quien consideres mejor, pero vota. Ponle cara a las personas que solicitan tu confianza, analiza su trayectoria, compara sus propuestas, pregunta cómo piensan financiarlas y exige posteriormente que cumplan sus compromisos.
El voto no es un cheque en blanco para cuatro años.
Debemos terminar con una forma de entender la política en la que el vecino está al servicio del gobernante. Es precisamente al contrario: el representante público debe servir al pueblo, escuchar sus problemas y defender el interés general por encima de cualquier interés partidista.
Agüimes no puede gestionarse desde la disciplina de unas siglas ni desde decisiones adoptadas en otros despachos. Debe gestionarse con libertad, planificación, transparencia y participación ciudadana.
Nuestro municipio necesita afrontar problemas que llevan demasiado tiempo esperando respuestas: la falta de vivienda asequible, la situación de los centros de salud, la inseguridad, la ausencia de una red suficiente de carriles bici, las deficiencias de determinados servicios públicos y el desequilibrio existente entre los diferentes núcleos de población.
Cada cuatro años se habla de una nueva Jefatura de la Policía Local, pero el proyecto sigue sin convertirse en una realidad. Las oficinas municipales del Cruce de Arinaga llevan más de treinta años en el mismo lugar, pese al enorme crecimiento experimentado por el barrio más poblado del municipio.
La lista de proyectos anunciados, retrasados o pendientes resulta demasiado extensa.
Agüimes lleva años viviendo políticamente de las rentas de una etapa en la que se hicieron actuaciones importantes. Reconocer lo que se hizo bien es justo, pero el pasado no puede utilizarse como excusa para no responder a las necesidades del presente.
Ya no basta con explicar lo realizado hace veinte o treinta años. Los vecinos necesitan saber qué se está haciendo ahora y qué municipio se está planificando para las próximas décadas.
Debemos hablar de vivienda, empleo, seguridad, sanidad, movilidad, limpieza, atención a nuestros mayores y oportunidades para la juventud. Y no únicamente durante una campaña electoral: estos asuntos deben formar parte de una gestión diaria, evaluable y abierta a la ciudadanía.
Lo digo con sinceridad: estoy cansado de las promesas repetidas y de comprobar cómo algunas necesidades permanecen legislatura tras legislatura en la misma casilla de salida. Pero no estoy resignado.
Quiero seguir trabajando para participar en la construcción de una nueva etapa. Quiero vivir la era del cambio y contribuir a que Agüimes sea verdaderamente un municipio del siglo XXI: moderno, equilibrado, seguro y con servicios públicos dignos.
Un municipio donde nuestros jóvenes puedan encontrar empleo y vivienda; donde las familias se sientan protegidas; donde los mayores reciban la atención que merecen; y donde todos los barrios sean escuchados y tratados con la misma consideración.
A esas 10.889 personas que en 2023 se quedaron en casa les digo que su voto puede ser decisivo. Nadie es propietario de su voluntad, ninguna mayoría es eterna y ningún gobierno debe sentirse libre de rendir cuentas.
El próximo 23 de mayo de 2027, vota por quien tú consideres. Pero vota, ejerce tu derecho y exige después que se cumpla lo prometido.
La era del cambio no llegará sola. Tendremos que construirla entre todos.
Antonio Vélez Pérez
Un hijo del Cruce de Arinaga










