José Miguel Álamo asume la presidencia del Gran Canaria tras la dimisión de Sitapha Savané
El nuevo máximo responsable del club abandona sus cargos en el Partido Popular y en el Cabildo para liderar un proyecto cuyo principal objetivo será recuperar la máxima categoría
José Miguel Álamo ha sido nombrado nuevo presidente del Cajasiete Gran Canaria tras la dimisión de Sitapha Savané, que deja el cargo después del descenso del equipo a Primera FEB.
El anuncio fue realizado por el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales. La corporación insular, propietaria del club, abre así una nueva etapa marcada por la renovación de su estructura directiva y por el reto deportivo de regresar cuanto antes a la Liga Endesa.
Álamo asumirá la presidencia sin recibir remuneración y mantendrá su actividad profesional como profesor y vicerrector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Sin embargo, dejará sus responsabilidades orgánicas en el Partido Popular y su puesto como consejero de la oposición en el Cabildo para centrarse en la gestión del club.
La elección incorpora también una lectura política significativa: un gobierno insular de izquierdas ha confiado la dirección de una entidad pública a una persona vinculada hasta ahora al principal partido de la oposición. Antonio Morales ha presentado esta decisión como una muestra de pluralidad y de búsqueda de un perfil con experiencia de gestión.
El consejo de administración también será renovado. Entre las incorporaciones anunciadas figura Manuel Sánchez, que ejercerá como vicepresidente dentro de la nueva estructura diseñada para impulsar el proyecto deportivo e institucional.
El principal desafío de José Miguel Álamo será recuperar la confianza de la afición y construir un proyecto competitivo que permita al equipo regresar a la máxima categoría del baloncesto español. El descenso ha supuesto un duro golpe para una entidad histórica que durante décadas ha representado a Gran Canaria en las principales competiciones nacionales y europeas.
En el ámbito económico, Cajasiete asumirá el patrocinio principal mediante un acuerdo de tres temporadas. La aportación podría alcanzar los 500.000 euros anuales si el equipo consigue regresar a la Liga Endesa.
Comienza, por tanto, una etapa decisiva para el baloncesto grancanario. El nuevo presidente tendrá que equilibrar la estabilidad económica, la reorganización institucional y la exigencia deportiva de lograr el ascenso. La afición espera resultados: en el deporte profesional, los proyectos necesitan tiempo, pero el marcador suele tener bastante menos paciencia.










