Parte de la avenida de Arinaga sigue cerrada por desprendimientos en una vivienda
NOTICIAS DE AGÜIMES | VALLADO EN ARINAGA
Un tramo de la avenida de los Pescadores, en la playa de Arinaga, permanece acordonado al paso de peatones tras el desprendimiento de parte de la fachada de un edificio.
La zona, claramente señalizada con cinta de “NO PASAR – PELIGRO”, continúa cerrada varios días después del incidente, con restos visibles en el suelo y sin una actuación inmediata que permita recuperar la normalidad.
Seguridad sí, solución… en pausa
El Ayuntamiento de Agüimes ha actuado en clave preventiva, cerrando el acceso para evitar riesgos, pero la reparación no depende directamente de la administración.
Según las primeras informaciones,
la responsabilidad recae en la comunidad de propietarios del inmueble afectado, lo que está ralentizando la intervención.
Malestar vecinal en una zona clave
Vecinos de la zona denuncian que:
• Es un punto muy transitado, especialmente en fechas como Semana Santa
• La situación lleva varios días sin avances visibles
• No hay una fecha clara de reapertura
Traducción clara: seguridad activada, pero gestión atascada.
La avenida sigue cerrada, los vecinos esperan respuestas y el problema sigue en el aire.
Ahora la pelota está en el tejado de los propietarios… pero el impacto lo paga el ciudadano.
¿Quién controla el estado de los edificios?
La normativa estatal, a través del Real Decreto Legislativo 7/2015, y su desarrollo autonómico en Canarias, establece la obligación de los propietarios de mantener los edificios en condiciones de seguridad, así como de someterlos a inspecciones técnicas periódicas (ITE/IEE) una vez alcanzada cierta antigüedad.
Estas inspecciones deben ser realizadas por técnicos competentes y permiten evaluar el estado de conservación de los inmuebles.
Por su parte, los ayuntamientos tienen competencias para requerir estas inspecciones, supervisar su cumplimiento y disponer de registros o censos de edificios según su antigüedad y estado de conservación.
En este contexto, situaciones como la registrada en la avenida de Arinaga reabren el debate sobre el grado de control, seguimiento y prevención existente en zonas con edificaciones antiguas y alta afluencia de personas, sobre todo Playa de Arinaga y el Casco.










