SURESTE | Cada vez más pensionistas ayudan económicamente a hijos y nietos para llegar a fin de mes
La realidad económica que viven muchas familias en Canarias está provocando un fenómeno cada vez más visible: pensionistas que, pese a tener ingresos ajustados, se han convertido en el principal sostén económico de hijos y nietos.
El aumento del precio de los alquileres, la cesta de la compra, la electricidad y los gastos básicos está llevando a muchas familias a depender parcialmente de la pensión de padres y abuelos para poder afrontar el día a día.
En municipios del Sureste de Gran Canaria, como Agüimes, Ingenio o Santa Lucía de Tirajana, vecinos reconocen que esta situación se ha vuelto habitual en numerosos hogares, especialmente entre jóvenes con empleos precarios o dificultades para acceder a una vivienda.
Pensiones que sostienen familias enteras
Aunque las pensiones han experimentado algunas subidas en los últimos años, muchos mayores aseguran que el incremento del coste de vida ha absorbido prácticamente cualquier mejora económica.
A ello se suma una realidad social cada vez más extendida:
- hijos que regresan a casa de sus padres,
- nietos cuidados diariamente por abuelos,
- y familias donde la pensión se convierte en el ingreso más estable del hogar.
La situación preocupa especialmente en Canarias, donde el precio de la vivienda continúa creciendo y donde muchas familias destinan una gran parte de sus ingresos al alquiler o la hipoteca.
“Sin mis padres no podríamos llegar”
Frases como “sin mis padres no podríamos salir adelante” o “los abuelos son el verdadero colchón social” se repiten cada vez más en conversaciones familiares y redes sociales.
Muchos pensionistas reconocen que ayudan:
- pagando recibos,
- haciendo compras,
- cuidando menores,
- o incluso aportando dinero para combustible y alquiler.
Un reto social de futuro
Expertos advierten de que el envejecimiento de la población y la dificultad de acceso a empleos estables para los jóvenes podrían aumentar todavía más esta dependencia económica familiar en los próximos años.
Mientras tanto, miles de mayores en Canarias continúan sosteniendo silenciosamente a varias generaciones, convirtiéndose en una pieza clave para la estabilidad de muchas familias del Archipiélago.










