ECONOMÍA | La hostelería arranca 2026 con preocupación: suben los costes, cae la confianza y falta personal
La hostelería española continúa siendo uno de los grandes motores económicos del país, pero el sector reconoce que atraviesa un momento delicado marcado por la subida de costes, la presión fiscal, la falta de trabajadores y el encarecimiento de la vida.
Así se desprende del nuevo “Indicador de Confianza Hostelera” correspondiente al primer trimestre de 2026 elaborado por Hostelería de España y la Universidad Nebrija, donde el sector mantiene un nivel de confianza negativo por séptimo trimestre consecutivo, aunque con ligeros signos de mejora respecto a 2025.
Según el informe, muchos empresarios consideran que la situación sigue siendo complicada debido al aumento de los costes de materias primas, la presión fiscal, el precio de la energía y las dificultades para encontrar personal cualificado.
El estudio revela además que un 44,2% de los hosteleros considera que su situación ha empeorado respecto al mismo periodo del año pasado, frente a un 29,6% que aprecia una mejora.
Pese a ello, el sector mantiene cierto optimismo de cara a la temporada alta de verano, especialmente en destinos turísticos como Canarias, donde la hostelería continúa siendo clave para el empleo y la actividad económica.
Uno de los aspectos que más preocupa actualmente es la dificultad para encontrar trabajadores debido al alto coste de la vivienda y la pérdida de poder adquisitivo, una realidad que ya afecta directamente a numerosos negocios turísticos en las Islas.
El informe también señala que los precios elevados continúan siendo la principal preocupación externa del sector, mientras que internamente ganan peso los costes de materias primas y salariales.
La hostelería española representa actualmente el 6,7% del PIB nacional y genera empleo para cerca de 1,8 millones de trabajadores, consolidándose como uno de los pilares económicos y sociales más importantes del país.
Empresarios del sector reclaman ahora medidas urgentes para reducir burocracia, facilitar vivienda accesible para trabajadores y reforzar la competitividad de bares, restaurantes y alojamientos turísticos en un contexto económico cada vez más exigente.










