¿Quién puede mantener abierto un negocio? Las pymes del Sureste afrontan el desafío de unos costes cada vez más difíciles de asumir
En Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, la supervivencia del pequeño comercio vuelve a situarse en el centro del debate. Salarios, cotizaciones sociales, suministros, alquileres, impuestos y materias primas condicionan la rentabilidad de los negocios familiares.
Agüimes, 9 de octubre de 2026. — Cada vez que un pequeño comercio baja definitivamente su persiana, el municipio pierde algo más que un establecimiento. Desaparece una actividad económica, se reduce la oferta comercial del barrio y, en ocasiones, se pierde un proyecto familiar construido durante años.
En Agüimes, los cierres que se observan en determinadas zonas comerciales plantean una pregunta que también afecta a Ingenio y Santa Lucía de Tirajana: ¿cuánto cuesta mantener hoy un negocio abierto y cuánto costaba hace apenas dos años?
La situación exige analizar los gastos reales que soportan los autónomos y las pequeñas y medianas empresas, especialmente aquellas que dependen de unos márgenes comerciales reducidos.
El coste de contratar trabajadores ha aumentado
Uno de los cambios más fáciles de comprobar es la evolución del salario mínimo interprofesional.
En 2024, el salario mínimo era de 1.134 euros mensuales en 14 pagas. En 2026 alcanza los 1.221 euros, también en 14 pagas.
Esto representa un incremento de 87 euros mensuales por paga, equivalente al 7,67 % en dos años.
En términos anuales, un trabajador con salario mínimo pasa de percibir 15.876 euros brutos en 2024 a 17.094 euros en 2026.
Son 1.218 euros adicionales al año por trabajador, antes de calcular las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social.
Para una pequeña empresa con tres trabajadores en esas condiciones, el incremento salarial bruto asciende a 3.654 euros anuales, a los que deben añadirse los mayores costes de cotización correspondientes.
También hay que considerar el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), cuya aportación empresarial ha aumentado, así como las cotizaciones ordinarias por contingencias comunes, desempleo, formación profesional y accidentes de trabajo.
No todos los negocios tienen empleados con salario mínimo, porque muchos convenios colectivos establecen retribuciones superiores. Sin embargo, el incremento del coste laboral es un elemento que los empresarios deben incorporar a sus cuentas.
Electricidad, agua, materias primas y consumibles
El segundo gran bloque de gastos corresponde al funcionamiento cotidiano del establecimiento.
Una cafetería necesita electricidad para mantener sus cámaras frigoríficas, congeladores, cafeteras, lavavajillas y sistemas de climatización.
Una peluquería utiliza agua caliente, secadores, productos cosméticos y equipos eléctricos.
Una tienda de alimentación debe mantener refrigerados determinados productos, renovar existencias y asumir gastos de embalajes, transporte y limpieza.
A estos costes se suman consumibles como papel, bolsas, productos higiénicos, detergentes, envases, material de oficina y artículos de un solo uso.
Los precios de estos suministros no evolucionan de manera uniforme. Algunos productos pueden haberse encarecido, mientras que otros pueden registrar bajadas o mantenerse estables.
Por eso, para conocer el aumento real de costes entre 2024 y 2026, resulta imprescindible comparar las facturas de cada establecimiento.
Lo que preocupa a muchas pequeñas empresas no es únicamente el precio de un producto, sino la suma de numerosos gastos que deben pagar todos los meses.
Alquileres, seguros, asesorías y mantenimiento
El alquiler de un local comercial constituye otro gasto fijo importante, especialmente para aquellos negocios que no son propietarios del inmueble.
A él se añaden los seguros, los servicios de asesoría fiscal y laboral, el mantenimiento de equipos, las reparaciones, las comisiones bancarias y los gastos de telecomunicaciones.
En determinados establecimientos también deben afrontarse revisiones de instalaciones eléctricas, sistemas contra incendios, equipos de climatización y otras obligaciones técnicas relacionadas con la actividad.
Son gastos que continúan existiendo aunque las ventas disminuyan.
Un pequeño comercio puede tener una jornada de escasa facturación, pero deberá seguir pagando el alquiler, los suministros y los costes laborales.
Impuestos y obligaciones administrativas
Las empresas del Sureste también deben cumplir sus obligaciones tributarias y administrativas.
Entre ellas pueden encontrarse el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), el IRPF o el Impuesto sobre Sociedades, según la forma jurídica y el régimen fiscal de cada actividad.
Es importante aclarar que el IGIC repercutido al cliente no constituye, por sí mismo, un gasto empresarial equivalente a un impuesto sobre los beneficios, aunque sí implica obligaciones de liquidación y gestión.
Los negocios también pueden afrontar tasas municipales, tributos vinculados a los inmuebles y otros costes administrativos que dependen de su actividad y circunstancias.
El problema para una pequeña empresa no reside únicamente en cuánto paga, sino también en el tiempo y los recursos que necesita dedicar al cumplimiento de todas sus obligaciones.
¿Qué ocurre con las ventas?
Los últimos datos oficiales muestran que Canarias alcanzó en septiembre de 2026 los 148.807 trabajadores autónomos, con un crecimiento interanual del 2,20 %.
Asimismo, el Instituto Canario de Estadística registró un aumento real del 0,6 % en las ventas minoristas de agosto respecto al mismo mes del año anterior.
Son cifras positivas para el conjunto del archipiélago, pero no permiten conocer por sí solas la situación de los comercios tradicionales de Agüimes, Ingenio y Santa Lucía.
Un incremento del número de autónomos tampoco significa necesariamente que todos los negocios existentes estén obteniendo beneficios.
Pueden producirse nuevas altas al mismo tiempo que cierran establecimientos con muchos años de actividad.
El Sureste necesita conocer cuántos negocios abren y cuántos cierran
El debate debe trasladarse también a las administraciones municipales.
Sería conveniente que los ayuntamientos de Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana publicaran periódicamente información sobre la evolución de las actividades económicas, las nuevas aperturas, las bajas y los locales comerciales vacíos.
También resulta necesario evaluar si las ayudas disponibles llegan realmente a los negocios que más dificultades atraviesan.
No basta con anunciar subvenciones. Es importante conocer cuántas empresas se benefician, qué necesidades cubren y qué resultados producen.
La dinamización comercial, la mejora de los espacios públicos, la accesibilidad, el aparcamiento y la simplificación administrativa también forman parte de las políticas que pueden favorecer la actividad económica.
Una pregunta que merece respuesta: ¿trabajar para ganar dinero o solamente para pagar gastos?
La pequeña empresa necesita vender, pero también necesita obtener un margen suficiente para remunerar el trabajo de sus propietarios, mantener el empleo y afrontar inversiones.
Cuando los gastos fijos absorben una parte excesiva de la facturación, el negocio pierde capacidad para afrontar imprevistos.
Y cuando una actividad deja de ser rentable durante un periodo prolongado, sus responsables pueden verse obligados a reducir horarios, prescindir de inversiones o plantearse el cierre.
El Sureste de Gran Canaria no puede permitirse perder su comercio de proximidad sin analizar las causas y estudiar posibles soluciones.
Los autónomos y las pymes generan actividad económica, ofrecen servicios cercanos y contribuyen a mantener vivos los barrios.
Por ello, es necesario abrir un debate serio sobre sus costes, su rentabilidad y las medidas que pueden facilitar su continuidad.
Porque abrir un negocio exige esfuerzo, pero mantenerlo abierto no debería convertirse en una carrera permanente por sobrevivir.
RETURCAN.COM — Información y análisis económico. Datos de referencia: Seguridad Social, Instituto Canario de Estadística y Gobierno de Canarias.
Comparativa de gastos: 2024 frente a 2026 Concepto
2024
2026
Salario mínimo mensual (14 pagas)
1.134 €
1.221 €
Salario mínimo bruto anual
15.876 €
17.094 €
MEI a cargo de la empresa
0,58 %
0,75 %
Cotización empresarial por contingencias comunes
23,60 %
23,60 %
Electricidad, agua y telefonía
Según facturas
Según facturas
Alquiler del local
Según contrato
Según contrato
Materias primas y consumibles
Según proveedores
Según proveedores
Asesoría, seguros y mantenimiento
Según actividad
Según actividad
Impuestos y tasas
Según régimen
Según régimen
El salario mínimo de 2024 y 2026 está confirmado por la Seguridad Social. Las cotizaciones indicadas corresponden al régimen general ordinario y no representan el coste laboral completo.
seg-social.es
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Ejemplo ilustrativo de una pequeña cafetería con tres trabajadores a salario mínimo
Salarios brutos anuales en 2024
47.628 €
Salarios brutos anuales en 2026
51.282 €
La diferencia es de 3.654 € más al año, sin incluir las cotizaciones empresariales. Es un ejemplo teórico, no las cuentas de una cafetería concreta.










