Revés europeo para el Tren de Gran Canaria: la financiación continúa sin estar garantizada

La Justicia europea rechazó el recurso para acceder a una determinada línea de ayudas, mientras el Cabildo busca asegurar una inversión estatal de hasta 2.000 millones de euros
El proyecto del Tren de Gran Canaria afronta un nuevo obstáculo financiero después de que el Tribunal General de la Unión Europea rechazara el recurso presentado por Ferrocarriles de Gran Canaria contra su exclusión de una convocatoria del Mecanismo Conectar Europa.
La decisión supone un revés para la estrategia diseñada para captar fondos europeos destinados a la construcción de la línea ferroviaria entre Las Palmas de Gran Canaria, el aeropuerto y los principales núcleos urbanos y turísticos del sur y sureste de la isla.
Sin embargo, el pronunciamiento europeo no paraliza definitivamente el proyecto ni impide que pueda recibir financiación pública por otras vías.
El Cabildo mantiene abiertas las negociaciones con el Gobierno de España y el Ejecutivo canario para conseguir un convenio plurianual que permita afrontar una infraestructura cuyo coste se sitúa entre los 1.600 y los 2.000 millones de euros.
Un proyecto con millones ya invertidos
La iniciativa ferroviaria acumula más de quince años de estudios, proyectos técnicos y tramitaciones administrativas.
En 2022 se cifraba en aproximadamente 30 millones de euros el dinero destinado desde 2010 a unos 40 proyectos, estudios ambientales, análisis de demanda, viabilidad económica y diseño técnico de la infraestructura.
Esta cantidad no incluye necesariamente todos los gastos y actualizaciones realizados posteriormente. eldiario.es
A esta inversión se añade una partida insular de alrededor de 16,7 millones de euros reservada para iniciar las expropiaciones necesarias. Presupuestar esta cantidad, no obstante, no significa que haya sido ejecutada íntegramente.
El proyecto cuenta con declaración ambiental favorable para 25 actuaciones ferroviarias y contempla un trazado de aproximadamente 57 kilómetros entre la capital y Maspalomas, con paradas estratégicas en Telde, el aeropuerto, Carrizal, Cruce de Arinaga, Vecindario, San Agustín y Playa del Inglés.
Antonio Morales reclama garantías económicas
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha defendido reiteradamente el carácter estratégico del tren y la necesidad de conseguir un compromiso económico firme por parte del Estado.
La preocupación institucional se centra ahora en evitar que los años de planificación y el dinero destinado a los trabajos técnicos queden sin continuidad por la falta de una financiación estable.
El Cabildo ha reclamado al Estado una aportación de 1.600 millones de euros, mientras que otra propuesta aprobada por la Corporación insular solicita un convenio plurianual capaz de cubrir hasta los 2.000 millones estimados para desarrollar la infraestructura.
El Estado sigue siendo la pieza decisiva
En septiembre de 2025, el Gobierno de España, el Gobierno de Canarias y el Cabildo firmaron un protocolo para impulsar el proyecto ferroviario.
Este documento constituye un marco de colaboración, pero todavía requiere su desarrollo mediante un convenio y una ficha financiera concreta.
El Ministerio de Transportes asumió el compromiso de supervisar la rentabilidad de los estudios y su adecuación a los criterios europeos, mientras el Cabildo continuaría con los proyectos técnicos, permisos y expropiaciones.
Por tanto, el principal interrogante ya no es únicamente técnico o ambiental.
La cuestión decisiva es determinar quién financiará el tren, qué cantidades aportará cada Administración y en qué plazos se ejecutarán las obras.
El revés europeo complica el escenario, pero no supone el final del proyecto. Tras años de anuncios, estudios y gasto público, Gran Canaria necesita ahora certezas económicas, un calendario realista y transparencia sobre el coste acumulado y la financiación verdaderamente garantizada.










