Clavijo alerta desde Canarias ante la presión migratoria en Ceuta y reclama una respuesta europea
El presidente de Canarias recuerda que el Archipiélago ya sufrió una situación de enorme presión migratoria y advierte de que España no puede afrontar en solitario un fenómeno que afecta directamente a las fronteras de la Unión Europea.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha mostrado este sábado su preocupación por la situación migratoria que atraviesa Ceuta y ha reclamado una revisión de la respuesta europea ante las crisis que afectan a los territorios situados en primera línea de las rutas migratorias.
Clavijo ha recordado la experiencia vivida por Canarias, especialmente durante 2024, cuando alrededor de 47.000 personas llegaron por vía marítima al Archipiélago, una presión que puso al límite los dispositivos de acogida y tuvo una incidencia especialmente importante en la atención de los menores migrantes no acompañados.
Canarias y Ceuta, fronteras de Europa
Para el jefe del Ejecutivo autonómico, lo que está ocurriendo en Ceuta vuelve a poner sobre la mesa un debate que Canarias lleva años trasladando tanto al Gobierno de España como a las instituciones comunitarias: las fronteras españolas con África son también fronteras exteriores de la Unión Europea.
Clavijo considera que la respuesta no puede recaer exclusivamente sobre los territorios que reciben las llegadas ni sobre España, sino que debe existir una política europea coordinada, solidaria y dotada de recursos suficientes.
El Gobierno canario viene reclamando además que Bruselas tenga en cuenta específicamente a las regiones fronterizas a la hora de aplicar el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo.
El Ejecutivo autonómico ha advertido de que Canarias, por su condición geográfica y ultraperiférica, puede soportar una presión añadida sobre sus servicios públicos y sistemas de acogida.
“Europa tiene que asumir su responsabilidad”
La posición defendida por Canarias parte de una premisa clara: la gestión migratoria no puede convertirse únicamente en un problema de Canarias, Ceuta, Melilla o del conjunto de España.
Clavijo reclama una mayor implicación europea tanto en la gestión de las llegadas como en las políticas de cooperación con los países africanos de origen y tránsito.
El presidente canario ya ha defendido anteriormente que Canarias debe ser considerada plenamente como frontera sur de Europa, una circunstancia que requiere medidas específicas y una estrategia común.
La experiencia canaria, una advertencia
La situación de Ceuta vuelve así a despertar en Canarias el recuerdo de los momentos de mayor presión de la Ruta Canaria, cuando la llegada continuada de embarcaciones obligó a movilizar recursos extraordinarios y abrió un intenso debate sobre la distribución de responsabilidades entre comunidades autónomas, Estado y Unión Europea.
El mensaje lanzado desde el Gobierno autonómico es que Europa no debería esperar a que una nueva emergencia desborde los recursos disponibles para actuar.
Canarias reclama anticipación, coordinación entre administraciones y solidaridad europea efectiva.
Porque cuando la presión migratoria alcanza Ceuta o las costas del Archipiélago, no se está llegando únicamente a territorio español: se está alcanzando una de las fronteras exteriores de la Unión Europea.










