ECONOMÍA | LAS VACACIONES SE ENCARECEN: EL GASTO SUBE A 1.389 EUROS POR PERSONA Y EL ALOJAMIENTO YA SE LLEVA LA MAYOR PARTE

La inflación obliga a las familias del Sureste a redistribuir su presupuesto: el 78% reconoce que los precios condicionan sus vacaciones y casi cuatro de cada diez consumidores contemplan financiar parte del viaje
SURESTE DE GRAN CANARIA.– Las ganas de viajar continúan intactas, pero el bolsillo está obligando a cambiar la forma de organizar las vacaciones.
Las familias afrontan este verano un escenario marcado por el incremento de los precios, especialmente del alojamiento, que está provocando una importante redistribución del gasto vacacional.
Según los datos analizados, el presupuesto medio previsto alcanza aproximadamente los 1.389 euros por persona, lo que supone un incremento del 3,6% respecto al año anterior.
Para una familia de cuatro miembros, mantener ese nivel de gasto supondría destinar alrededor de 5.556 euros a las vacaciones, una cantidad considerable para muchas economías domésticas.
Dormir ya cuesta más que comer fuera
Uno de los cambios más significativos está en el alojamiento.
Hoteles, apartamentos y otras modalidades de estancia absorben aproximadamente 582 euros por persona, convirtiéndose en una de las principales partidas del presupuesto.
La consecuencia es clara: una vez pagados alojamiento y desplazamientos, las familias disponen de menos margen para restaurantes, ocio, compras y actividades complementarias.
Este cambio puede tener también consecuencias para el comercio y la restauración en destinos turísticos, ya que el visitante mantiene el viaje pero controla mucho más lo que gasta una vez llega a su destino.
El 78% reconoce que la inflación condiciona sus vacaciones
El incremento general de precios está detrás de buena parte de estas decisiones.
Hasta un 78% de los ciudadanos reconoce que la evolución de los precios condiciona su presupuesto estival, obligando a buscar ofertas, reducir días de estancia, cambiar de destino o limitar determinados gastos durante las vacaciones.
Para muchas familias del Sureste de Gran Canaria, especialmente en municipios como Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, las vacaciones se convierten así en un ejercicio de planificación financiera.
Viajar sigue siendo una prioridad, pero cada vez resulta más necesario comparar precios y establecer previamente cuánto puede gastarse.
Casi cuatro de cada diez estudian financiar las vacaciones
Otro dato especialmente relevante es el crecimiento de las fórmulas de financiación.
Cerca de cuatro de cada diez consumidores se plantean financiar determinados pagos o recurrir a sistemas flexibles para poder afrontar el coste de sus vacaciones.
Esta tendencia requiere prudencia.
Financiar unas vacaciones permite distribuir el desembolso durante varios meses, pero puede incorporar intereses, comisiones y obligaciones de pago que continúan después de finalizar el viaje.
La recomendación desde el punto de vista financiero pasa por comprobar siempre el coste total de la financiación y la TAE, evitando que un gasto puntual de ocio termine comprometiendo el presupuesto familiar de los meses siguientes.
Menos días, más planificación y mayor control del gasto
El nuevo comportamiento del consumidor no significa necesariamente renunciar a las vacaciones.
Significa, sobre todo, redistribuir el dinero disponible.
Reducir días de estancia, reservar con mayor antelación, elegir destinos cercanos, cocinar en apartamentos, disminuir las comidas en restaurantes o controlar las actividades de pago son algunas de las estrategias utilizadas para mantener el viaje sin disparar el presupuesto.
En Canarias este fenómeno adquiere especial relevancia porque turismo y consumo están estrechamente relacionados.
Si una parte creciente del presupuesto del visitante queda absorbida por alojamiento y transporte, sectores como la restauración, el pequeño comercio y el ocio pueden encontrarse con turistas que llegan a las Islas pero tienen menor capacidad de gasto en destino.
El Sureste también puede beneficiarse del turismo de proximidad
Esta transformación abre, al mismo tiempo, una oportunidad para el Sureste de Gran Canaria.
Cuando los consumidores buscan alternativas más económicas y actividades de proximidad, municipios como Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana pueden reforzar una oferta basada en playas, gastronomía, patrimonio, naturaleza y actividades culturales que no exijan grandes desembolsos.
Playa de Arinaga, El Burrero, Temisas, Guayadeque o las zonas comerciales y de restauración de la comarca pueden beneficiarse de un visitante —incluido el propio residente canario— que busca disfrutar de su tiempo libre controlando mucho más el gasto.
El verano de 2026 deja así una paradoja económica: los ciudadanos no quieren renunciar a viajar, pero cada vez tienen que hacer más números para conseguirlo.
El presupuesto aumenta hasta los 1.389 euros por persona, el alojamiento absorbe una parte creciente del dinero disponible y la financiación comienza a convertirse en una alternativa para numerosos consumidores.
Las vacaciones siguen siendo una prioridad. Lo que está cambiando es cuánto cuestan y, sobre todo, cómo se pagan.
RETURCAN | Economía y Consumo – Sureste de Gran Canaria










