OPINIÓN | El Sureste se examina ante las urnas: un nuevo tablero político

El próximo 23 de mayo de 2027, el Sureste de Gran Canaria volverá a someterse a la evaluación más importante en democracia: la decisión libre de sus ciudadanos en las urnas.
Ese día se celebrarán las elecciones municipales y cada vecino tendrá la oportunidad de premiar la gestión, exigir responsabilidades o impulsar una alternativa.
A nadie se le escapa que esta comarca ha estado históricamente dominada por distintas organizaciones políticas. ICAN, Roque Aguayro y el PSOE ejercieron durante años una notable influencia municipal. Posteriormente, Coalición Canaria adquirió fuerza y consiguió consolidar una estructura política propia.
Sin embargo, la ruptura del nacionalismo grancanario y la posterior creación de Nueva Canarias abrieron una profunda división. A juicio de quien firma este artículo, las decisiones impulsadas por dirigentes como Román Rodríguez y Carmelo Ramírez debilitaron un proyecto que podría haber defendido Gran Canaria con mayor unidad y capacidad de negociación.
Coalición Canaria tuvo que reconstruirse prácticamente con los recursos humanos y políticos que conservaba. Ese trabajo permitió que en las elecciones municipales de 2023 alcanzara uno de sus mejores resultados recientes en distintos municipios de la isla.
Ahora el escenario ha cambiado. El tablero político de 2027 incorpora nuevas organizaciones, plataformas municipalistas, candidaturas locales y posibles acuerdos entre fuerzas nacionalistas. Primero Canarias busca su espacio; Nueva Canarias trata de conservar su representación; el PSOE y el Partido Popular intentan reforzar sus posiciones, mientras Vox y otras formaciones aspiran a recoger parte del voto de protesta.
Pero el verdadero debate del Sureste no debería centrarse únicamente en las siglas ni en los pactos entre dirigentes. La evaluación debe hacerse sobre la gestión y los resultados obtenidos en cada municipio.
Los ciudadanos tendrán que valorar si durante estos cuatro años se ha avanzado realmente en las cuestiones que condicionan su vida cotidiana:
- El acceso a una vivienda digna y asequible.
- La ampliación de los centros de salud y la mejora de las urgencias.
- La seguridad ciudadana y el refuerzo de las plantillas policiales.
- La limpieza, el mantenimiento de parques y los servicios públicos.
- La movilidad entre barrios y municipios.
- Las infraestructuras pendientes.
- El apoyo efectivo al pequeño comercio y a las empresas.
- La atención a las personas mayores y dependientes.
- El equilibrio de las inversiones entre los distintos núcleos de población.
En Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana ya no basta con recurrir a la historia, a las mayorías del pasado o a unas estructuras políticas construidas durante décadas.
La ciudadanía es más exigente, dispone de más información y reclama compromisos concretos, calendarios verificables y rendición de cuentas.
En Agüimes, por ejemplo, la ciudadanía deberá preguntarse si el municipio ha avanzado al ritmo que necesitaba. También tendrá que valorar si barrios como el Cruce de Arinaga, pese a ser el núcleo más poblado y mejor comunicado, han recibido las infraestructuras sanitarias, sociales, culturales y de movilidad que les corresponden.
El 23 de mayo no se elegirán solamente alcaldes y concejales. Se decidirá si el Sureste continúa administrando las inercias del pasado o comienza una nueva etapa basada en la participación, el equilibrio territorial y la gestión eficaz.
Las nuevas fuerzas políticas tendrán que demostrar que no son simples operaciones electorales. Las organizaciones tradicionales deberán acreditar que todavía saben escuchar y renovarse. Y quienes llevan décadas gobernando tendrán que explicar no solo lo realizado, sino también aquello que continúa pendiente después de tantos años.
La ciudadanía tendrá la última palabra. En democracia, ningún gobierno es propietario de un ayuntamiento y ninguna mayoría es eterna. Los municipios pertenecen a sus vecinos, no a los partidos.
El Sureste se examina el 23 de mayo de 2027. Esta vez, además de promesas, los ciudadanos exigirán resultados.
Antonio Vélez Pérez.










