El aumento de las bajas laborales abre un fuerte enfrentamiento entre empresarios y sindicatos en Canarias
La patronal plantea analizar los centros y facultativos que tramitan más incapacidades temporales, mientras los sindicatos rechazan que se criminalice a médicos y trabajadores
Las bajas laborales se han convertido en un nuevo foco de conflicto entre las organizaciones empresariales, los sindicatos y los profesionales sanitarios de Canarias.
La controversia se intensificó después de conocerse un documento interno de la patronal tinerfeña que planteaba estudiar la actuación de los médicos que expiden un mayor número de bajas, así como identificar los centros de salud con porcentajes más elevados de incapacidades temporales.
La propuesta ha generado una contundente reacción sindical. Comisiones Obreras considera que se está impulsando una campaña para responsabilizar a los trabajadores y cuestionar las decisiones clínicas de los facultativos. El sindicato también advierte de que no puede confundirse el absentismo injustificado con una baja médica reconocida por razones de salud.
Más de 275.000 procesos en seis meses
Entre enero y junio de 2026 se iniciaron en Canarias 275.330 procesos de incapacidad temporal, con una duración media aproximada de 46 días. Entre las causas más frecuentes aparecen las patologías musculoesqueléticas y los trastornos psicosociales leves.
Los empresarios alertan del impacto que estas ausencias tienen sobre la productividad, la organización interna de las empresas y los costes laborales. También reclaman medidas para controlar las bajas de larga duración y agilizar las revisiones médicas.
Los sindicatos, por el contrario, sostienen que una parte del problema está relacionada con la sobrecarga de trabajo, los riesgos psicosociales, el deterioro de la salud de las plantillas y las demoras del sistema sanitario para realizar pruebas, diagnósticos, tratamientos o intervenciones.
Patronal y sindicatos sí coinciden en que las listas de espera pueden prolongar innecesariamente algunas incapacidades temporales. Un trabajador que permanece meses esperando una consulta especializada o una intervención también tarda más en recuperarse y reincorporarse a su puesto.
El Gobierno pide evitar las generalizaciones
El Gobierno de Canarias ha intentado rebajar la tensión y reclama que el problema se aborde mediante el diálogo social, datos contrastados y medidas que no cuestionen de forma generalizada ni a los trabajadores ni a los profesionales sanitarios.
El debate deberá diferenciar claramente las ausencias injustificadas de las incapacidades temporales prescritas por un médico. Estar de baja por una enfermedad o lesión acreditada no constituye, por sí mismo, una conducta fraudulenta.
El reto pasa ahora por mejorar la prevención de riesgos laborales, reforzar la Atención Primaria, reducir las listas de espera y establecer mecanismos de seguimiento que respeten las competencias médicas y los derechos de los trabajadores.
La polémica continúa abierta en Canarias. Mientras los empresarios reclaman mayor control y una reducción de los costes derivados de las bajas, los sindicatos exigen que la solución no consista en señalar al trabajador enfermo ni interferir en las decisiones clínicas de los facultativos.










