El fuerte calor llena las playas del Sureste de Gran Canaria
El Burrero, Arinaga y Pozo Izquierdo se convierten en los principales refugios frente a las altas temperaturas
Las altas temperaturas registradas en el Sureste de Gran Canaria han llevado a miles de residentes a desplazarse hasta la costa en busca del alivio del mar.
Las playas de El Burrero, Arinaga y Pozo Izquierdo presentan una elevada afluencia de bañistas y una estampa plenamente veraniega.
El calor se deja sentir con especial intensidad en las zonas interiores de la comarca, como Vecindario y el Cruce de Arinaga.
El ambiente seco y las elevadas temperaturas han provocado que numerosas familias adelanten su salida hacia el litoral para pasar buena parte de la jornada junto al mar.
El Burrero, un refugio para las familias
La playa de El Burrero, en Ingenio, registra una importante presencia de familias que ocupan tanto la arena como su avenida marítima.
Su carácter cercano y familiar la convierte en uno de los destinos preferidos por los vecinos del municipio durante los días más calurosos.
La actividad también se traslada a los establecimientos de restauración y a los comercios de la zona, que experimentan una mayor demanda coincidiendo con la llegada masiva de visitantes.
Arinaga vuelve a mostrar su imagen más veraniega
En el municipio de Agüimes, la Playa de Arinaga concentra una de las mayores afluencias de toda la comarca.
Su extensa avenida marítima se llena de paseantes, mientras que espacios de baño como el Soco Negro reciben a numerosos niños, jóvenes y personas mayores.
Las piscinas naturales y las zonas más resguardadas son las más demandadas por quienes buscan refrescarse y permanecer varias horas junto al mar.
Deporte y baño en Pozo Izquierdo
Pozo Izquierdo, en Santa Lucía de Tirajana, también presenta una elevada ocupación.
En este enclave conviven los bañistas habituales con deportistas nacionales e internacionales que aprovechan el viento característico de la zona para practicar windsurf.
La combinación de deporte, ambiente local y temperaturas elevadas vuelve a situar esta playa entre los puntos más concurridos del Sureste.
Aparcamientos saturados y terrazas completas
La gran afluencia ha complicado la búsqueda de estacionamiento en los principales núcleos costeros.
Encontrar una plaza libre cerca de las playas se convierte, especialmente durante las horas centrales del día, en una tarea difícil.
La llegada de visitantes también beneficia a bares, restaurantes y terrazas, muchos de los cuales registran una alta ocupación.
El consumo se concentra especialmente en pescado fresco, tapas y platos tradicionales de la gastronomía canaria.
Ante el incremento de bañistas, resulta fundamental extremar la precaución, respetar las indicaciones de los socorristas y prestar especial atención a las corrientes y al fuerte viento que puede registrarse en algunos puntos del litoral.
El Sureste vuelve así a vivir una de sus imágenes más reconocibles del verano: temperaturas elevadas en el interior y playas llenas de vecinos que encuentran junto al Atlántico el mejor refugio para combatir el calor.










