Las empresas canarias afrontan un verano marcado por la dificultad para encontrar trabajadores
Las empresas canarias encaran la temporada alta del verano con un problema que se repite año tras año: la creciente dificultad para encontrar trabajadores en sectores esenciales como la hostelería, el turismo, el comercio, la construcción y el transporte.
A pesar de que la actividad económica mantiene un buen ritmo y el turismo continúa registrando una elevada demanda, numerosos empresarios reconocen que cubrir determinadas vacantes resulta cada vez más complicado.
Camareros, cocineros, personal de limpieza, recepcionistas, dependientes, albañiles o conductores figuran entre los perfiles más solicitados.
El fenómeno responde a una combinación de factores. El envejecimiento de parte de la población activa, el cambio en las expectativas laborales, la movilidad de los trabajadores y la escasez de profesionales cualificados están dificultando la contratación, especialmente en momentos de mayor actividad económica.
La situación afecta principalmente a pequeñas y medianas empresas, que representan más del 99 % del tejido empresarial canario.
Muchas de ellas se ven obligadas a reducir horarios, reorganizar turnos o retrasar proyectos por la falta de personal suficiente para atender la demanda.
Desde las organizaciones empresariales se insiste en la necesidad de reforzar la formación profesional, adaptar la oferta educativa a las necesidades reales del mercado laboral y agilizar los procesos de contratación.
También consideran prioritario fomentar el relevo generacional en profesiones que tradicionalmente han sido fundamentales para la economía de las islas.
El turismo, principal motor económico del Archipiélago, continúa impulsando el empleo, pero el reto ya no consiste únicamente en crear nuevos puestos de trabajo, sino en disponer de trabajadores cualificados que permitan mantener la calidad del servicio y la competitividad del destino.
Los expertos coinciden en que Canarias afronta un cambio estructural en su mercado laboral.
La colaboración entre administraciones públicas, empresas y centros de formación será determinante para responder a las necesidades de los próximos años y garantizar que el crecimiento económico vaya acompañado de una oferta de empleo suficiente y preparada.










