Los vecinos del Barranquillo del Cruce de Arinaga reclaman mayor agilidad en unas obras que mantienen dividido el núcleo urbano
Los vecinos del Barranquillo del Cruce de Arinaga han expresado su preocupación por el ritmo de las obras de rehabilitación que se ejecutan en la zona y que, desde hace meses, mantienen dividido uno de los principales puntos de conexión del núcleo poblacional.
La situación obliga actualmente a numerosos residentes a realizar largos recorridos para pasar de un lado a otro del barrio, teniendo que desplazarse hasta la calle Venegueras o descender hasta la zona del Centro de Salud para cruzar el barranquillo, con las consiguientes molestias y pérdidas de tiempo.
Los vecinos consideran que las obras son necesarias para mejorar el entorno, pero entienden que los trabajos deberían desarrollarse con una mayor agilidad para minimizar el impacto sobre la vida cotidiana de las personas que residen en la zona.
Especial preocupación muestran las personas mayores, vecinos con movilidad reducida y usuarios de sillas de ruedas, que son quienes más sufren las dificultades derivadas de los desvíos y recorridos alternativos establecidos durante la ejecución de las obras.
"Entendemos que las actuaciones son importantes para mejorar el Barranquillo, pero no comprendemos por qué muchas obras en el municipio terminan prolongándose más de lo inicialmente previsto", señalan varios residentes afectados.
Los vecinos solicitan al Ayuntamiento información actualizada sobre el estado de ejecución de los trabajos, los plazos previstos para su finalización y las medidas que puedan adoptarse para facilitar la movilidad mientras duren las obras.
Asimismo, reclaman que se estudien soluciones provisionales que permitan mejorar la accesibilidad y reducir las dificultades que padecen diariamente cientos de personas que utilizan este paso para desplazarse por el Cruce de Arinaga.
Los residentes insisten en que su petición no busca paralizar la actuación, sino garantizar que los trabajos se desarrollen con la máxima eficacia posible y que se tenga en cuenta la realidad de quienes conviven a diario con las molestias derivadas de las obras.










