La salida de Minerva Alonso agrava la crisis de Nueva Canarias y aumenta la presión sobre Antonio Morales
La decisión de Minerva Alonso de abandonar Nueva Canarias supone un nuevo revés para la organización nacionalista en Gran Canaria.
Tras casi dos décadas de militancia, la consejera de Desarrollo Económico del Cabildo ha optado por abandonar el partido, aunque continuará desempeñando sus responsabilidades institucionales y, por el momento, no ha confirmado su incorporación a ninguna otra formación política.
Su marcha se produce en un momento especialmente delicado para Nueva Canarias, que en los últimos meses ha perdido dirigentes de gran peso político e institucional.
La salida de Minerva Alonso se suma a la de Teodoro Sosa, Raúl García Brink y otros cargos municipales e insulares, evidenciando que la crisis interna continúa abierta.
Un golpe político para Antonio Morales
Desde un punto de vista político, la marcha de Minerva Alonso representa un nuevo desgaste para el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales.
Aunque Morales mantiene la Presidencia del Cabildo y continúa siendo una de las figuras más relevantes del nacionalismo grancanario, cada nueva baja reduce la capacidad de transmitir una imagen de cohesión dentro del proyecto político que ha liderado durante los últimos años.
La salida de una dirigente histórica como Minerva Alonso refuerza la percepción de que la división interna en Nueva Canarias sigue sin cerrarse y dificulta el objetivo de recuperar la confianza de parte del electorado nacionalista de cara a las elecciones de 2027.
No obstante, conviene diferenciar dos planos. En el ámbito institucional, Antonio Morales conserva la estabilidad del gobierno insular.
En el ámbito político y orgánico, la pérdida continuada de dirigentes relevantes puede debilitar la estructura del partido y su capacidad de movilización electoral.
Un escenario aún abierto
Por el momento, Minerva Alonso no ha anunciado cuál será su futuro político. La consejera ha manifestado que seguirá centrada en su trabajo en el Cabildo de Gran Canaria, sin confirmar si se integrará en Municipalistas Primero Canarias o en cualquier otra formación.
Mientras tanto, Nueva Canarias afronta el reto de reconstruir su organización y frenar la pérdida de referentes políticos en una etapa decisiva para el futuro del nacionalismo en Gran Canaria.










