Vecinos denuncian suciedad y falta de mantenimiento en el Parque Urbano del Cruce de Arinaga

Reclaman al Ayuntamiento de Agüimes una limpieza urgente, mayor control de los residuos y un plan estable para conservar uno de los principales espacios públicos de la localidad
El Parque Urbano del Cruce de Arinaga es uno de los espacios más conocidos y utilizados por las familias, mayores, jóvenes y propietarios de mascotas de esta localidad. Sin embargo, vecinos y usuarios denuncian que su estado actual dista mucho de la imagen de tranquilidad, limpieza y cuidado que debería ofrecer una zona verde de estas características.
Las quejas se centran en la presencia de excrementos de perros en los jardines, papeleras desbordadas, bolsas y residuos depositados en el suelo, además de hojas, ramas y restos de palmeras que permanecen sin retirar.
Las fotografías remitidas por los usuarios muestran basura alrededor de las papeleras y una evidente acumulación de restos vegetales en diferentes puntos. Una situación que, según los vecinos, no corresponde a un parque urbano que debería constituir un espacio de convivencia, descanso y disfrute colectivo.
Limpieza y responsabilidad ciudadana
Los afectados reclaman al Ayuntamiento de Agüimes una intervención inmediata para limpiar el recinto, vaciar con mayor frecuencia las papeleras, retirar los restos vegetales y revisar el estado general de los jardines, senderos, mobiliario y zonas de estancia.
También consideran necesario reforzar la vigilancia y la sensibilización ciudadana. Mantener el parque en buenas condiciones no depende exclusivamente de los servicios municipales: quienes utilizan este espacio tienen la obligación de depositar correctamente los residuos y recoger los excrementos de sus animales.
Sin embargo, los vecinos recuerdan que corresponde al Ayuntamiento establecer una frecuencia de limpieza suficiente, supervisar el cumplimiento del servicio y actuar ante comportamientos incívicos reiterados.
“Obras son amores, pero también lo es mantenerlas”
La construcción y mejora de nuevas infraestructuras resulta positiva para el municipio, pero su utilidad se reduce cuando no existe una estrategia posterior de conservación.
“Obras son amores, pero mantenerlas y cuidarlas también”, señalan los usuarios, que lamentan que el Parque Urbano pueda convertirse en otro ejemplo de una inversión pública que pierde calidad por falta de seguimiento.
El mantenimiento no puede limitarse a actuaciones puntuales cuando aumentan las quejas o se aproxima algún acto público. Los vecinos reclaman una programación permanente que incluya limpieza diaria, retirada de restos vegetales, mantenimiento del riego, reposición de papeleras deterioradas y control periódico de las zonas ajardinadas.
Un parque para disfrutarlo, no para abandonarlo
El vecindario solicita una respuesta rápida y visible. No pide grandes proyectos ni nuevas promesas, sino algo mucho más básico: que el parque esté limpio, cuidado y en condiciones adecuadas durante todo el año.
El Parque Urbano del Cruce de Arinaga debe recuperar la imagen de un lugar amable, seguro y saludable. Conservar correctamente los espacios públicos también es gestionar bien el municipio, porque inaugurar una obra puede ocupar una mañana, pero mantenerla exige trabajar los 365 días del año.










