Vecinos del Sureste muestra su solidaridad con Ceuta y Melilla y llama a revisar el origen de los productos

El colectivo propone evitar la compra de productos procedentes de Marruecos, aunque advierte de que el prefijo 611 del código de barras no demuestra por sí solo dónde fueron fabricados
El colectivo Vecinos del Sureste ha expresado su solidaridad con los habitantes de Ceuta y Melilla ante la actual tensión política y migratoria relacionada con Marruecos.
Bajo el mensaje «Hoy son ellos, mañana puede ser Canarias», la organización vecinal considera necesario respaldar a las dos ciudades autónomas y defender el respeto a la soberanía y la integridad territorial de España.
«Somos solidarios con nuestros hermanos de Ceuta y Melilla. No podemos permanecer indiferentes ante lo que están viviendo», ha manifestado el portavoz del colectivo.
La iniciativa se produce después de la entrada masiva de personas registrada en Ceuta desde territorio marroquí y del posterior cruce de acusaciones entre las autoridades españolas y Marruecos.
Informes desclasificados del CNI y de la Guardia Civil señalarían una falta de reacción proactiva de las autoridades marroquíes durante las primeras horas de la crisis. Marruecos, por su parte, rechaza cualquier implicación y sostiene que no existen pruebas que demuestren una actuación deliberada de sus autoridades.
Llamamiento a un consumo responsable
Vecinos del Sureste propone que los consumidores revisen el etiquetado antes de comprar y prioricen los productos canarios, españoles y europeos.
El colectivo plantea evitar voluntariamente aquellos artículos cuyo origen marroquí esté debidamente acreditado, como forma de protesta pacífica ante la actuación del país vecino.
«No se trata de actuar contra las personas ni de fomentar enfrentamientos. Se trata de ejercer nuestro derecho como consumidores y decidir a quién compramos», señala su portavoz.
La organización sostiene que cualquier campaña debe desarrollarse de manera pacífica, voluntaria y respetuosa, sin trasladar responsabilidades políticas a ciudadanos marroquíes que viven y trabajan legalmente en Canarias o en el resto de España.
El mensaje, insiste el colectivo, está dirigido a las relaciones comerciales y a la actuación institucional del Gobierno marroquí, no contra una nacionalidad ni contra sus ciudadanos.
El código 611 no acredita por sí solo el origen
En redes sociales se está difundiendo que todos los productos cuyo código de barras comienza por 611 proceden de Marruecos. Sin embargo, esta afirmación necesita una precisión importante.
El prefijo 611 corresponde efectivamente a GS1 Marruecos, la organización encargada de asignar códigos de barras a las empresas registradas en ese sistema.
No obstante, el código identifica dónde fue asignado el prefijo empresarial, pero no acredita necesariamente que el producto haya sido cultivado, fabricado, transformado o envasado en Marruecos.
Una empresa registrada en Marruecos podría comercializar artículos producidos en otro país. Del mismo modo, un producto elaborado en Marruecos podría aparecer con un código asignado a una compañía registrada fuera de ese territorio.
Por ello, Vecinos del Sureste recomienda no guiarse exclusivamente por las tres primeras cifras del código de barras. Para comprobar el origen deben revisarse la etiqueta, el país de procedencia, la dirección del fabricante o importador y, cuando corresponda, la información obligatoria de trazabilidad.
La normativa europea exige indicar el país de origen o procedencia en determinados alimentos y cuando su omisión pueda inducir a error al consumidor.
Apoyo a la producción canaria
El colectivo considera que esta movilización también debe servir para reforzar el consumo de productos cultivados, elaborados o transformados en Canarias.
Comprar productos canarios, sostiene, permite mantener empleo, apoyar al sector primario, reducir la dependencia exterior y favorecer que una mayor parte del gasto de las familias permanezca dentro de la economía del Archipiélago.
«Cada compra también es una decisión económica. Debemos mirar las etiquetas, conocer el origen real de los productos y apoyar a quienes producen en Canarias respetando nuestras normas laborales, sanitarias y medioambientales», afirma el portavoz vecinal.
Vecinos del Sureste pide además a supermercados y grandes distribuidores que ofrezcan información clara sobre el origen de los productos y que faciliten la identificación de los alimentos canarios y españoles.
Solidaridad sin discriminación
La organización subraya que su posicionamiento debe expresarse dentro del respeto a la legalidad y la convivencia.
La legítima crítica a las decisiones de un Gobierno no puede convertirse en hostilidad contra trabajadores, comerciantes o familias por razón de su nacionalidad u origen.
El colectivo defiende una respuesta ciudadana pacífica, basada en la libertad de elección del consumidor, la información veraz y el respaldo a la producción local.
«Hoy queremos mostrar nuestra solidaridad con Ceuta y Melilla. Canarias conoce bien su posición geográfica y debe permanecer atenta, unida y comprometida con la defensa de sus intereses», concluye el portavoz de Vecinos del Sureste.










