Vuelta al cole en Canarias: el calor vuelve a poner las aulas en el punto de mira
Miles de alumnos regresarán esta semana a los centros educativos mientras las altas temperaturas reabren el debate sobre la adaptación climática de los colegios canarios
CANARIAS | 7 de septiembre de 2026
Canarias inicia la cuenta atrás para la vuelta a las aulas. El próximo miércoles 9 de septiembre comenzará el curso para Educación Infantil y Primaria, mientras que Secundaria se incorporará el día 10 y Bachillerato posteriormente, en un arranque escalonado del curso 2026-2027.
Pero este año hay un protagonista que nadie ha invitado a clase: el calor.
El regreso del alumnado coincide con un episodio de temperaturas elevadas en Canarias que vuelve a plantear una cuestión que se repite cada comienzo de curso: ¿están suficientemente preparados nuestros centros educativos para afrontar episodios de calor cada vez más frecuentes e intensos?
Aulas, patios y temperaturas elevadas
Durante años, familias, docentes y comunidades educativas han advertido de las dificultades que se producen en determinados colegios e institutos cuando las temperaturas exteriores aumentan considerablemente.
El problema adquiere especial relevancia en municipios del sur y sureste de Gran Canaria, donde las condiciones climáticas pueden ser particularmente exigentes durante septiembre y octubre.
No se trata únicamente de instalar aire acondicionado en todos los centros.
La adaptación climática puede pasar por diferentes soluciones: mejorar la ventilación y el aislamiento térmico, instalar sistemas eficientes de climatización cuando sean necesarios, crear zonas de sombra en los patios, incorporar vegetación, utilizar protecciones solares y estudiar las características concretas de cada edificio.
El cambio climático obliga a revisar los centros educativos
Los colegios construidos hace décadas fueron diseñados para unas condiciones climáticas que no necesariamente coinciden con las actuales.
Por ello, la planificación de las infraestructuras educativas debería incorporar progresivamente criterios de eficiencia energética, confort térmico y adaptación al cambio climático.
Canarias necesita centros educativos preparados no solamente para enseñar, sino también para garantizar unas condiciones adecuadas durante toda la jornada escolar.
Especial atención al Sureste
En municipios como Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, donde determinadas zonas registran habitualmente temperaturas elevadas, sería conveniente realizar una evaluación individualizada de los centros.
No todos los colegios tienen las mismas características ni necesitan las mismas soluciones.
Un centro bien ventilado y correctamente aislado puede comportarse de forma muy diferente a otro edificio con grandes superficies acristaladas, poca sombra o aulas especialmente expuestas al sol.
Por eso, antes de hablar exclusivamente de aire acondicionado, sería razonable disponer de mapas térmicos de los centros educativos, identificar las instalaciones más vulnerables y establecer prioridades de inversión.
Una cuestión también de salud y prevención
Las altas temperaturas pueden provocar cansancio, deshidratación, pérdida de concentración y malestar, especialmente entre los más pequeños y las personas especialmente vulnerables.
La prevención debe incluir disponibilidad de agua, ventilación adecuada, adaptación de determinadas actividades físicas y vigilancia de los síntomas relacionados con el calor.
RETURCAN plantea un debate necesario
La vuelta al colegio debería servir también para abrir una reflexión constructiva.
¿Necesita Canarias un plan específico de adaptación climática de sus centros educativos para la próxima década?
La respuesta no debería llegar cuando aparezca la siguiente ola de calor.
Administraciones educativas, ayuntamientos y comunidades escolares tienen por delante el reto de transformar progresivamente los centros para afrontar una realidad climática diferente.
Este miércoles vuelven los alumnos.
Los libros están preparados, las mochilas también. La pregunta es si las aulas lo están.










