ONALIA BUENO: DE AGITAR EL TABLERO POLÍTICO A PERDER PROTAGONISMO EN GRAN CANARIA
La alcaldesa de Mogán comenzó con fuerza su expansión insular, pero el avance de Primero Canarias, los acuerdos con CC y los movimientos alrededor de Antonio Morales han desplazado el foco político. La gran pregunta es qué papel jugará finalmente en 2027.
Onalia Bueno comenzó moviendo ficha y haciendo ruido en el tablero político de Gran Canaria. Hoy, sin embargo, otros movimientos parecen haberle arrebatado buena parte del protagonismo.
La alcaldesa de Mogán presentó un proyecto con vocación de trascender las fronteras de su municipio, impulsó la expansión de su marca política y dejó clara su intención de participar en la configuración del nuevo mapa insular.
Su irrupción generó expectación porque se producía precisamente cuando el nacionalismo grancanario atravesaba una profunda fragmentación y las distintas organizaciones comenzaban a preparar las elecciones municipales e insulares de 2027.
Pero el tablero se ha acelerado.
Primero Canarias y CC ocupan ahora el centro
La construcción de Primero Canarias, las conversaciones y acuerdos con Coalición Canaria y el debate sobre una posible reunificación de buena parte del espacio nacionalista han desplazado progresivamente el foco.
A ello se suma ahora otra variable de enorme importancia: el futuro político de Antonio Morales.
El presidente del Cabildo no ha cerrado públicamente la puerta al entendimiento entre las diferentes sensibilidades nacionalistas, mientras desde Primero Canarias se ha manifestado públicamente la disposición a contar con él si decide volver a concurrir a la Presidencia insular.
Un movimiento de esas características modificaría profundamente el escenario electoral de Gran Canaria.
Y en medio de esa recomposición aparece una pregunta inevitable:
¿Dónde queda Onalia Bueno?
Del proyecto propio al posible entendimiento con el PP
Bueno había marcado distancias con el proceso de entendimiento entre Coalición Canaria y Primero Canarias y defendido la autonomía de su proyecto.
Sin embargo, posteriormente comenzaron a conocerse contactos con el Partido Popular para estudiar fórmulas de colaboración de cara a 2027.
El dirigente popular Carlos Sánchez llegó a situar públicamente las conversaciones en un grado muy avanzado, aunque dejando claro que el liderazgo de una eventual candidatura del PP al Cabildo correspondería al propio Partido Popular.
Esta circunstancia cambia sustancialmente el relato.
Porque una cosa es construir un proyecto insular propio con Onalia Bueno como referente y otra diferente integrarse o colaborar electoralmente con una formación de ámbito estatal que pretende liderar su propio proyecto para Gran Canaria.
Mogán continúa siendo su gran fortaleza
Sería, sin embargo, un error político considerar que Onalia Bueno ha desaparecido del tablero.
Mogán continúa siendo su principal activo.
Su implantación municipal, estructura electoral, conocimiento público y experiencia institucional mantienen a Bueno como una dirigente con capacidad para participar en las negociaciones que determinarán el mapa político de 2027.
Pero existe una diferencia importante entre tener fortaleza territorial y conseguir trasladarla al conjunto de Gran Canaria.
Ese es precisamente el reto.
Gran Canaria cambia demasiado rápido
Hace apenas unos meses podía hablarse de varios proyectos intentando ocupar el espacio dejado por la crisis de Nueva Canarias.
Hoy la situación es mucho más compleja.
Primero Canarias amplía su estructura municipal; Coalición Canaria busca recuperar músculo electoral en Gran Canaria; Nueva Canarias intenta reconstruirse tras numerosas salidas; el PP trabaja en ampliar su implantación municipal y Antonio Morales se convierte nuevamente en una de las grandes incógnitas del próximo ciclo electoral.
En ese contexto, Onalia Bueno necesita decidir qué quiere ser políticamente en 2027.
¿Una fuerza insular independiente?
¿Una plataforma municipalista aliada con el Partido Popular?
¿Una dirigente con presencia relevante en una candidatura al Cabildo?
¿O mantener Mogán como principal centro de poder y negociar posteriormente desde su fortaleza municipal?
La llama no está apagada, pero ya no ilumina todo el tablero
La política tiene tiempos y momentos.
Onalia Bueno consiguió durante meses colocar su proyecto en el centro de numerosas conversaciones sobre el futuro político de Gran Canaria. Sin embargo, la velocidad de los acontecimientos ha trasladado ahora los focos hacia otros protagonistas.
Eso no significa que esté fuera de juego.
Significa que deberá volver a mover ficha si pretende recuperar la iniciativa.
Porque quedan menos de nueve meses para las elecciones municipales e insulares de mayo de 2027 y las alianzas empiezan a definirse.
Onalia comenzó con fuerza. Ahora necesita despejar una incógnita fundamental: cuál será su proyecto, con quién caminará y qué papel aspira realmente a desempeñar en Gran Canaria.
La llama no se ha apagado.
Pero, por ahora, otros están haciendo más luz.
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