Antonio Morales advierte que “Marruecos no es un socio de fiar” y reclama una estrategia europea para proteger a Canarias
El presidente del Cabildo de Gran Canaria sostiene que la cooperación con Rabat es necesaria, pero rechaza que España y Europa dependan de un país que, a su juicio, utiliza la presión migratoria para obtener concesiones políticas
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha elevado el tono ante la política exterior de Marruecos y ha advertido de que el país vecino “no es un socio de fiar”.
Morales considera que España y la Unión Europea deben abandonar la ingenuidad y establecer una estrategia sostenida, verificable y con Canarias presente en la toma de decisiones.
Según expuso en un artículo de opinión, Marruecos mantiene relaciones necesarias con Europa en ámbitos como la seguridad y el comercio, pero administra su cooperación en función de sus propios intereses.
El dirigente insular sostiene que Rabat utiliza el control migratorio como instrumento de negociación, flexibilizándolo cuando pretende presionar a Madrid o Bruselas.
Canarias, en primera línea
Morales advirtió de que este escenario geopolítico tiene consecuencias directas para el Archipiélago.
La presión internacional se traduce en llegadas de embarcaciones, sobrecarga de los servicios públicos y mayores responsabilidades para los ayuntamientos, cabildos y el Gobierno de Canarias.
Por ello, reclama una financiación estructural destinada a la acogida humanitaria, el refuerzo de la vigilancia marítima y aérea, la cooperación con los países de origen y la creación de vías legales y seguras para la migración.
El presidente insular también cuestionó el cambio de posición del Gobierno de España respecto al Sáhara Occidental.
A su juicio, este giro no ha proporcionado la estabilidad anunciada y puede haber transmitido la impresión de que España cede cuando recibe presión diplomática o migratoria.
Crítica institucional, no al pueblo marroquí
Morales quiso diferenciar expresamente sus críticas al comportamiento del Gobierno marroquí del respeto hacia su población.
Señaló que hablar con claridad no representa un acto de hostilidad contra Marruecos ni contra sus ciudadanos, con quienes Canarias mantiene vínculos históricos, comerciales y humanos.
La cooperación entre países vecinos, afirmó, debe asentarse sobre la reciprocidad, la previsibilidad y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
En este sentido, resumió su planteamiento señalando que la cooperación es imprescindible, pero la dependencia no.
Canarias debe participar en las decisiones
El presidente del Cabildo anunció que continuará trasladando esta posición al Gobierno de España y a las instituciones comunitarias.
Defiende que Canarias no puede permanecer al margen de unas decisiones internacionales cuyas consecuencias afronta directamente.
Morales pide una respuesta común de España y Europa que combine diplomacia, seguridad, solidaridad territorial y defensa de los intereses estratégicos del Archipiélago.
“No podemos permitirnos la ingenuidad”, concluye su planteamiento, reclamando que Canarias deje de ser únicamente la frontera que soporta las consecuencias y pase a formar parte del espacio donde se diseñan las soluciones.










