El turismo genera millones en Canarias, pero ¿cuánto de esa riqueza llega a los trabajadores y las familias?
El crecimiento de los ingresos turísticos reabre el debate sobre los salarios, la calidad del empleo y el reparto de la riqueza en el Archipiélago. La fortaleza del sector contrasta con las dificultades económicas que afrontan numerosas familias canarias.
Canarias continúa consolidándose como uno de los grandes destinos turísticos de Europa. Los hoteles, apartamentos y establecimientos alojativos constituyen uno de los principales motores económicos del Archipiélago, generando actividad empresarial, empleo e ingresos que repercuten en numerosos sectores.
Sin embargo, detrás de las cifras de facturación surge una cuestión cada vez más relevante para la sociedad canaria: ¿está llegando el crecimiento económico del turismo a los trabajadores, los pequeños empresarios y las familias residentes?
El debate no consiste en cuestionar la importancia del turismo, sino en analizar si su crecimiento se está traduciendo en una mejora proporcional del bienestar de la población.
486 millones de euros de facturación turística en un solo mes
Los últimos datos publicados por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC), correspondientes a septiembre de 2026, reflejan la dimensión económica del sector alojativo.
Facturación alojativa
486 M€
+7,9 % interanual
Personas empleadas
76.712
En hoteles y apartamentos
Ocupación alojativa
82,7 %
Pernoctaciones
7,8 M
−1 % interanual
Fuente: Encuesta de Alojamiento Turístico del ISTAC, publicada el 21 de octubre de 2026.
Gobierno de Canarias
Estos resultados ponen de manifiesto que los establecimientos turísticos pueden incrementar sus ingresos incluso cuando disminuye el número de pernoctaciones.
No obstante, una mayor facturación no significa necesariamente mayores beneficios empresariales ni mejores salarios. Para conocer cómo se distribuye ese crecimiento resulta imprescindible analizar los costes, las remuneraciones y la evolución del empleo.
El empleo turístico, una pieza fundamental de la economía
Las 76.712 personas empleadas en los establecimientos alojativos representan una parte importante de la actividad laboral vinculada al turismo.
Camareras de piso, recepcionistas, personal de mantenimiento, trabajadores de cocina, limpieza y otros profesionales sostienen diariamente el funcionamiento de una industria esencial para Canarias.
A esta actividad se suman los empleos de restaurantes, comercios, transporte, distribución alimentaria y empresas auxiliares.
La cuestión es determinar si el incremento de los ingresos turísticos está acompañado de mejores condiciones laborales, estabilidad contractual, oportunidades de promoción y salarios capaces de afrontar el coste de la vida.
Los datos de facturación y empleo publicados por el ISTAC no permiten, por sí solos, responder a esa pregunta.
La otra cara del crecimiento: vivienda y coste de la vida
El debate adquiere especial relevancia cuando se observa la situación social del Archipiélago.
Según los datos difundidos recientemente por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, unas 704.000 personas se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social en Canarias, con una tasa del 31,2 %.
Esta realidad convive con los elevados niveles de actividad turística y pone sobre la mesa la necesidad de estudiar cómo se distribuye la riqueza generada.
El acceso a una vivienda, el precio del alquiler, la cesta de la compra y los gastos básicos representan desafíos para numerosos hogares.
Por ello, el éxito turístico no debería medirse exclusivamente por la llegada de visitantes, las habitaciones ocupadas o los ingresos de los establecimientos, sino también por su contribución al bienestar de quienes viven y trabajan en las islas.
Gran Canaria y el Sureste: oportunidades para diversificar la economía
En municipios como Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, el turismo tiene una influencia económica que va más allá de las principales zonas vacacionales.
El comercio local, la restauración, los servicios, el transporte y las empresas proveedoras pueden beneficiarse de la actividad turística de Gran Canaria.
Sin embargo, aprovechar esas oportunidades requiere políticas que faciliten la participación de pequeñas y medianas empresas, fomenten el consumo de productos locales y contribuyan a generar empleo de calidad.
El Polígono Industrial de Arinaga, por su capacidad productiva y logística, representa un espacio estratégico desde el que reforzar la conexión entre la industria, la distribución y la demanda turística.
La diversificación económica también debe permitir que los municipios no dependan exclusivamente de la evolución de un único sector.
El reto de Canarias: crecer y repartir mejor las oportunidades
Canarias necesita un turismo competitivo, sostenible y capaz de seguir generando riqueza. Pero también necesita que esa actividad se traduzca en oportunidades económicas para el conjunto de la sociedad.
Entre los desafíos pendientes figuran la mejora de la productividad, la formación profesional, la estabilidad del empleo, la incorporación de proveedores locales y la colaboración entre administraciones y empresas.
El objetivo no debería ser enfrentar al turismo con los trabajadores o los residentes, sino conseguir que el crecimiento del sector contribuya de manera efectiva al desarrollo económico y social de las islas.
Canarias no solo debe aspirar a recibir más turistas o facturar más millones. Debe aspirar a que la riqueza generada permita vivir mejor a quienes sostienen diariamente su economía.
Porque el verdadero éxito de una economía turística no se mide únicamente en millones de euros, sino también en la calidad de vida de su población.










