Envejecer con dignidad en el Sureste: atención cercana, barrios accesibles y compañía

El Día Internacional de las Personas de Edad invita a poner el foco en el bienestar, la autonomía y la participación de los mayores de Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana.
Sureste de Gran Canaria, 1 de octubre de 2026. Envejecer con dignidad significa poder salir a la calle con seguridad, recibir atención cuando se necesita, mantener las relaciones personales y seguir tomando decisiones sobre la propia vida. Este jueves, Día Internacional de las Personas de Edad, es una oportunidad para reflexionar sobre cómo nuestros municipios pueden acompañar mejor a sus vecinos mayores.
En Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, esta reflexión debe traducirse en prioridades concretas: atención sanitaria cercana, servicios de ayuda a domicilio, apoyo a las familias cuidadoras y espacios de encuentro que favorezcan una vida activa.
La calidad de vida también se juega en los pequeños detalles del barrio. Una acera transitable, un banco donde descansar, una zona de sombra o un transporte público accesible pueden marcar la diferencia entre salir con autonomía o tener que depender de otra persona. Planificar municipios que permitan envejecer bien exige escuchar a quienes encuentran estas dificultades en su día a día.
Otro reto es la soledad no deseada. Vivir solo no significa necesariamente sentirse solo, pero quienes carecen de una red de apoyo necesitan respuestas próximas y continuadas. La coordinación entre servicios sociales, centros sanitarios y asociaciones puede ayudar a detectar situaciones de aislamiento y ofrecer acompañamiento respetando siempre las preferencias de cada persona.
La atención presencial merece igualmente un lugar prioritario. Pedir una cita, realizar una gestión bancaria o presentar una solicitud no debería convertirse en una carrera de obstáculos para quienes no utilizan internet. La digitalización debe facilitar la vida y mantener alternativas accesibles.
También es necesario reconocer a quienes cuidan. Las familias necesitan orientación, recursos y posibilidades de descanso para acompañar a sus seres queridos en condiciones adecuadas.
Las personas mayores siguen aportando experiencia, conocimiento, trabajo comunitario y apoyo familiar. Su participación en las decisiones municipales debe formar parte de una política pública que reconozca esa contribución y respete la diversidad de sus necesidades y proyectos de vida.
Este 1 de octubre, el compromiso debe ir más allá de la conmemoración: escuchar a nuestros mayores y convertir sus necesidades en actuaciones concretas durante todo el año.










