La Guardia Civil desarticula en Agüimes un grupo vinculado al robo de 2,1 toneladas de cobre

Dos personas han sido detenidas y otras cuatro investigadas en la Operación INTELSAT por unos hechos que habrían causado pérdidas y daños valorados en más de 71.000 euros
AGÜIMES.– La Guardia Civil ha detenido a dos personas e investiga a otras cuatro en Gran Canaria en el marco de la denominada Operación INTELSAT, desarrollada tras el robo continuado de aproximadamente 2,1 toneladas de cobre en la Estación Satelital de Agüimes.
La actuación policial ha permitido desarticular un grupo organizado presuntamente relacionado con estas sustracciones. Según la información disponible, el valor del material robado, unido al coste de reposición de los daños ocasionados en esta infraestructura esencial, alcanza los 71.443 euros.
Furgonetas de alquiler y documentación presuntamente falsa
La investigación apunta a un sistema organizado para retirar y posteriormente comercializar grandes cantidades de cobre.
Los presuntos autores utilizaban furgonetas industriales de alquiler para transportar el material desde las instalaciones.
Posteriormente, para introducir el cobre en el circuito de venta de las empresas recuperadoras, presuntamente utilizaban un sello fraudulento con el que confeccionaban justificantes falsos para aparentar una procedencia legal del material.
Investigación sobre una empresa recuperadora de residuos
Uno de los aspectos más relevantes de la operación afecta también al destino del cobre sustraído.
La investigación de la Guardia Civil señala que personal de una empresa recuperadora de residuos habría continuado adquiriendo el material pese a conocer la existencia de la investigación.
Además, según la información facilitada, el comercio por particulares de este tipo de cableado de telecomunicaciones se encuentra prohibido, por lo que se investiga un presunto delito de receptación, incluyendo la posible responsabilidad de la persona jurídica.
Robo con fuerza, falsedad documental y estafa
Dos de las personas implicadas están acusadas de delitos continuados de robo con fuerza, falsedad documental y estafa, mientras que el resto de investigados estaría relacionado con el personal de la chatarrería implicada en la operación.
Las pesquisas tuvieron su origen en los controles habituales desarrollados por el Equipo ROCA de la Guardia Civil sobre los diarios-registro de las empresas gestoras de residuos.
Fue precisamente la detección de una venta masiva de este metal restringido lo que levantó las sospechas y permitió avanzar en la investigación.
La protección de las infraestructuras esenciales, una cuestión de seguridad
Este tipo de robos va mucho más allá del valor económico del metal sustraído.
La retirada de cableado de instalaciones estratégicas puede provocar importantes daños materiales y afectar al funcionamiento de infraestructuras esenciales, además de generar elevados costes de reparación y reposición.
La Operación INTELSAT pone igualmente el foco sobre el control de la cadena de comercialización del cobre y sobre la importancia de la colaboración de las empresas recuperadoras de residuos para impedir que materiales procedentes de actividades ilícitas puedan encontrar una vía de salida en el mercado.
La investigación continúa dentro de las actuaciones correspondientes para determinar el grado de participación y las posibles responsabilidades de todas las personas implicadas.









