Canarias impulsa una red de refugios climáticos municipales para proteger a la población del calor extremo

El Gobierno autonómico y la FECAM firman un protocolo para incorporar espacios públicos a un mapa que permitirá consultar su ubicación, horarios, accesibilidad y servicios.
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y la Federación Canaria de Municipios (FECAM) han suscrito un protocolo de colaboración para facilitar la incorporación de espacios municipales a la Red Canaria de Refugios Climáticos. La iniciativa busca que la ciudadanía pueda localizar lugares donde resguardarse durante los episodios de altas temperaturas.
El acuerdo, firmado por el consejero Mariano H. Zapata y la presidenta de la FECAM, María Concepción Brito, constituye el primer paso para que los ayuntamientos se sumen mediante una carta de adhesión. Este trámite permitirá publicar la información de sus espacios en el visor cartográfico de Grafcan.
La herramienta ofrecerá datos sobre ubicación, horarios de apertura, accesibilidad, agua potable, aseos y otros servicios, con el objetivo de facilitar la elección de espacios que proporcionen mejores condiciones de confort térmico.
Zapata destacó la importancia de acercar esta información a la población y de identificar los refugios con criterios técnicos comunes. La iniciativa presta especial atención a las personas mayores, menores, personas con enfermedades crónicas y trabajadores expuestos a temperaturas elevadas.
Por su parte, la presidenta de la FECAM defendió la colaboración institucional para adaptar los municipios al cambio climático y reclamó financiación para mantener los refugios existentes, garantizar su funcionamiento y ampliar la red donde resulte necesario.
Los trabajos técnicos desarrollados por las Oficinas Verdes de Canarias incluyen ya más de 1.000 visitas a espacios de distintos municipios. Según las estimaciones recogidas en la información del Gobierno autonómico, más de 250 espacios interiores y exteriores podrían reunir las características técnicas exigidas. Esta cifra corresponde a espacios potencialmente aptos, cuya evaluación forma parte del desarrollo de la red.
Entre los requisitos establecidos para los refugios interiores figuran el acceso gratuito, la accesibilidad universal, zonas de descanso, aseos, agua potable gratuita y una temperatura ambiental máxima de 25 grados.
En los espacios exteriores se valoran la accesibilidad, las zonas de descanso a la sombra, la superficie y la cobertura vegetal. La clasificación contempla refugios de mayor extensión, microrrefugios y pequeños rincones verdes que aporten confort térmico en plazas, patios o zonas arboladas.
La viceconsejera Julieta Schallenberg explicó que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia de adaptación de los entornos urbanos, con participación de ayuntamientos, cabildos, universidades y entidades privadas. Además, se ha distribuido una guía de recomendaciones entre los 88 ayuntamientos y los siete cabildos para favorecer la creación de zonas verdes como refugios climáticos.
El protocolo abre la vía para que los municipios incorporen sus espacios a una red que seguirá creciendo, con el propósito de acercar a los barrios lugares accesibles donde descansar, hidratarse y protegerse del calor.










