OPINIÓN : EL PAPA PASÓ POR CANARIAS Y DEJÓ UN MENSAJE DE PAZ, DIÁLOGO Y UNIDAD. ¿Y AHORA QUÉ?
La reciente escala del Papa en Canarias dejó imágenes que dieron la vuelta al mundo.
Durante unas horas, nuestras islas se convirtieron en el centro de atención internacional.
Autoridades, representantes institucionales y ciudadanos coincidieron en destacar un mensaje que parecía sencillo, pero que hoy resulta más necesario que nunca: paz, diálogo y unidad.
Sin embargo, una vez que el avión despegó y las cámaras se apagaron, surge una pregunta inevitable: ¿qué hacemos ahora con ese mensaje?
Vivimos tiempos de enfrentamiento permanente.
La política se ha convertido demasiadas veces en una competición para desacreditar al adversario.
Las redes sociales amplifican los conflictos y las diferencias parecen ocupar más espacio que aquello que nos une.
Mientras tanto, los problemas reales de los ciudadanos siguen ahí.
La dificultad para acceder a una vivienda, las listas de espera sanitarias, la seguridad en nuestros barrios, la falta de oportunidades para muchos jóvenes o la preocupación de las familias por llegar a fin de mes no entienden de ideologías ni de colores políticos.
El mensaje de diálogo no significa renunciar a las diferencias.
La democracia necesita debate y también oposición.
Pero dialogar implica escuchar, respetar y buscar puntos de encuentro cuando están en juego los intereses generales de la ciudadanía.
Canarias ha demostrado a lo largo de su historia que es una tierra solidaria, abierta y capaz de superar dificultades cuando trabaja unida.
Quizás el mejor homenaje que podemos hacer al mensaje dejado durante esta visita sea trasladarlo a nuestra vida cotidiana, a nuestras instituciones y a nuestra forma de relacionarnos.
Porque la paz no es solamente la ausencia de conflictos.
La paz también es justicia social.
Es acceso a una vivienda digna.
Es una sanidad que responda a las necesidades de los ciudadanos.
Es una educación de calidad.
Es la posibilidad de construir un futuro con esperanza.
Las palabras del Papa fueron escuchadas por miles de personas.
Ahora corresponde a todos convertirlas en hechos.
La verdadera pregunta no es qué mensaje dejó el Papa en Canarias.
La verdadera pregunta es qué estamos dispuestos a hacer nosotros con ese mensaje.
Antonio Vélez Pérez










