El sector advierte de que la nueva Ley Antitabaco podría afectar a miles de establecimientos y a uno de los principales motores económicos de Canarias, aunque la norma aún debe superar su tramitación parlamentaria.
La aprobación por el Consejo de Ministros del proyecto de la nueva Ley Antitabaco, que plantea prohibir fumar en las terrazas de bares y restaurantes, ha encendido las alarmas en el sector hostelero de Canarias, una actividad que constituye uno de los principales pilares económicos y laborales del Archipiélago. El texto todavía deberá ser debatido y votado en el Congreso antes de convertirse en ley.
Empresarios de la hostelería y del turismo consideran que la medida puede tener consecuencias económicas en una comunidad donde el clima favorece el uso de terrazas durante prácticamente todo el año.
Las organizaciones empresariales sostienen que la prohibición podría modificar los hábitos de consumo y afectar a la competitividad del sector, especialmente en zonas turísticas.
Desde el ámbito sanitario, sin embargo, sociedades médicas y especialistas respaldan la ampliación de los espacios libres de humo, argumentando que reducirá la exposición al humo ambiental y mejorará la protección de trabajadores y clientes, además de contribuir a disminuir el tabaquismo.
La futura norma también contempla la prohibición de fumar y vapear en playas, marquesinas, instalaciones deportivas, campus universitarios y otros espacios públicos al aire libre. No obstante, el proyecto todavía puede ser modificado durante su tramitación parlamentaria mediante enmiendas de los distintos grupos políticos.
En Canarias, donde la hostelería y el turismo tienen un peso determinante en la economía, el debate ya está servido. Mientras el sector empresarial reclama que se evalúe el impacto económico antes de aprobar la norma, los defensores de la reforma insisten en que la prioridad debe ser la salud pública.










