Flotas empresariales y aparcamientos públicos: ¿quién pone orden en el Polígono Industrial de Arinaga?
La presencia habitual de numerosos vehículos pertenecientes a empresas plantea el debate sobre el uso privado de plazas públicas y la necesidad de garantizar aparcamiento para trabajadores, clientes y otras actividades de la zona
El crecimiento empresarial del Polígono Industrial de Arinaga está generando también nuevas necesidades de movilidad y estacionamiento.
Una de ellas comienza a resultar especialmente visible en determinadas calles: la utilización habitual de plazas de aparcamiento público por vehículos pertenecientes a flotas empresariales.
RETURCAN ha podido comprobar la presencia de numerosos vehículos vinculados a una empresa de transporte ubicada en el Polígono de Arinaga, circunstancia que plantea una cuestión que va más allá de una empresa concreta: ¿hasta qué punto puede utilizarse de forma habitual el estacionamiento público como lugar de aparcamiento de una flota comercial?
La cuestión no implica necesariamente que exista una infracción. Que un vehículo pertenezca a una empresa no impide, por sí mismo, que pueda estacionar legalmente en la vía pública cuando cumple las normas de circulación y las ordenanzas municipales.
Sin embargo, el problema adquiere otra dimensión cuando una actividad empresarial dispone de una flota numerosa y una parte importante de esos vehículos permanece habitualmente estacionada en las calles próximas a sus instalaciones.
Un espacio público compartido por todos
Las plazas existentes en las calles del Polígono Industrial de Arinaga tienen que dar servicio diariamente a miles de trabajadores, clientes, proveedores, transportistas y empresas.
Por ello, la utilización continuada de numerosas plazas por una misma flota empresarial puede reducir considerablemente la disponibilidad de estacionamiento para el resto de usuarios, aunque individualmente los vehículos se encuentren correctamente aparcados.
La cuestión que se plantea, por tanto, no es únicamente sancionadora.
También afecta a la ordenación del espacio público y a la planificación de una de las principales áreas industriales de Canarias.
Las empresas que trabajan con grandes flotas necesitan espacios donde estacionar sus vehículos cuando no están prestando servicio.
La pregunta es si esa necesidad debe resolverse fundamentalmente dentro de sus propias instalaciones o mediante terrenos destinados al estacionamiento, o si puede trasladarse de manera permanente a las plazas existentes en la vía pública.
¿Qué dice la normativa?
La regulación municipal de Agüimes contempla incluso la existencia de establecimientos e industrias cuyos vehículos estacionan habitualmente en la vía pública, imponiendo determinadas obligaciones relacionadas con la conservación y limpieza del entorno.
Por tanto, no puede afirmarse automáticamente que una empresa esté incumpliendo la normativa simplemente porque sus vehículos estacionen en una calle pública.
Otra cuestión diferente sería que existieran restricciones específicas de estacionamiento, reservas no autorizadas, incumplimientos de las condiciones establecidas en una licencia de actividad o exigencias urbanísticas de aparcamiento vinculadas a una determinada instalación.
Precisamente por ello resulta necesario conocer qué condiciones establece el planeamiento y qué criterios está aplicando el Ayuntamiento de Agüimes en el Polígono Industrial.
¿Hace falta una regulación específica?
El crecimiento experimentado por la zona industrial invita a plantear si ha llegado el momento de revisar la organización del estacionamiento.
Una posible solución pasaría por estudiar áreas específicas para vehículos industriales y flotas comerciales, preservando determinadas zonas para trabajadores, clientes y usuarios de las diferentes empresas.
También sería conveniente conocer si las licencias correspondientes a empresas con grandes flotas establecen alguna obligación relativa a la disponibilidad de estacionamiento dentro de sus parcelas o instalaciones.
RETURCAN considera que el debate debe abordarse desde el equilibrio: la actividad empresarial genera empleo y riqueza, pero el espacio público pertenece al conjunto de los ciudadanos y empresas que utilizan diariamente el Polígono Industrial de Arinaga.
La cuestión queda sobre la mesa:
¿Debe permitirse que grandes flotas empresariales utilicen habitualmente decenas de plazas públicas o debería Agüimes establecer una regulación específica que garantice un reparto equilibrado del estacionamiento?
Una pregunta que cobra cada vez mayor importancia en un Polígono Industrial de Arinaga que continúa creciendo y donde cada plaza de aparcamiento cuenta.










