La alianza con Primero Canarias genera inquietud en Fuerteventura por el equilibrio interno de CC

La publicación majorera sostiene que en Asamblea Majorera existe preocupación por que la incorporación del espacio liderado por Teodoro Sosa pueda reducir el peso político de Fuerteventura dentro de Coalición Canaria
El proceso de reunificación del nacionalismo canario comienza a mostrar sus primeras tensiones internas.
El histórico dirigente de Asamblea Majorera y diputado de Coalición Canaria, Mario Cabrera, tendría reservas sobre el alcance de la incorporación del proyecto político vinculado a Teodoro Sosa y Primero Canarias, según una información publicada por la página majorera “Picado menudo pa la cachimba”.
La publicación sostiene, citando a fuentes próximas al dirigente nacionalista, que inicialmente se veía con buenos ojos la posibilidad de concurrir conjuntamente a unas futuras elecciones generales, especialmente ante la posibilidad de reforzar las opciones del nacionalismo para conseguir representación por la provincia de Las Palmas.
Sin embargo, según esta misma fuente, la posibilidad de extender la alianza a las elecciones autonómicas habría generado inquietud en determinados sectores de Asamblea Majorera.
El motivo sería fundamentalmente territorial y de equilibrio interno.
La preocupación estaría en que un fortalecimiento del espacio político de Primero Canarias dentro de la alianza pudiera provocar que Gran Canaria recuperase un peso determinante dentro de Coalición Canaria, reduciendo paralelamente la capacidad de influencia que actualmente mantiene Fuerteventura a través de Asamblea Majorera.
El peso de Fuerteventura, en el centro del debate
La cuestión tiene especial importancia porque Asamblea Majorera constituye históricamente una de las organizaciones insulares fundamentales en la estructura de Coalición Canaria.
Mario Cabrera, uno de sus principales referentes políticos, ha defendido tradicionalmente la autonomía y el peso de Fuerteventura dentro del proyecto nacionalista.
Según sostiene “Picado menudo pa la cachimba”, en determinados sectores majoreros existiría ahora el temor de regresar a una etapa en la que las decisiones estratégicas del nacionalismo canario estuvieran fundamentalmente condicionadas por Tenerife y Gran Canaria.
La publicación llega incluso a atribuir al entorno de Cabrera una fuerte desconfianza hacia quienes abandonaron Nueva Canarias para incorporarse posteriormente al proyecto encabezado por Teodoro Sosa.
No obstante, RETURCAN debe precisar que estas afirmaciones proceden de la citada publicación y de las fuentes que esta asegura haber consultado, y no de unas declaraciones públicas realizadas directamente por Mario Cabrera.
Una alianza que avanza hacia 2027
El debate se produce mientras Coalición Canaria y Primero Canarias continúan dando pasos hacia fórmulas de colaboración electoral de cara a 2027.
Primero Canarias ya había iniciado contactos en Fuerteventura con representantes de Asamblea Majorera-CC dentro de su propuesta para construir una Mesa de Unidad Canaria, lo que inicialmente evidenciaba voluntad de diálogo entre ambas organizaciones.
Ahora, la información difundida desde Fuerteventura introduce un nuevo interrogante: hasta dónde debe llegar esa unidad y qué consecuencias tendrá sobre los equilibrios internos del nacionalismo canario.
Una alianza para unas elecciones generales puede responder a una estrategia para maximizar la representación de Canarias en Madrid.
Una integración o alianza autonómica, sin embargo, tiene consecuencias diferentes, porque afecta directamente a candidaturas, representación territorial y distribución del poder dentro del espacio nacionalista.
Y precisamente ahí estaría, según la información publicada, una de las principales reservas existentes en el entorno de Asamblea Majorera.
Gran Canaria vuelve a convertirse en pieza clave
La incorporación del espacio liderado por Teodoro Sosa ha modificado el tablero nacionalista de Gran Canaria y puede tener consecuencias más allá de esta isla.
Si Primero Canarias consigue consolidar representación municipal y participar conjuntamente con Coalición Canaria en las elecciones autonómicas de 2027, Gran Canaria podría incrementar considerablemente su influencia dentro del proyecto nacionalista.
Para Fuerteventura, una isla donde Asamblea Majorera conserva una fuerte identidad política propia, ese nuevo equilibrio no sería una cuestión menor.
Por ahora no existe constancia de una ruptura ni de un rechazo formal de Mario Cabrera al proceso de unidad.
Lo que existe, según “Picado menudo pa la cachimba”, son reservas y preocupación por las consecuencias que el nuevo escenario pueda tener para el peso de Asamblea Majorera dentro de Coalición Canaria.
La unidad nacionalista continúa avanzando, pero el debate parece desplazarse ahora desde si debe existir una alianza hacia una cuestión mucho más compleja: cómo se repartirá el poder dentro de ella.










